El economista Nelson Suárez afirmó que el denominado plan anticrisis presentado por el Gobierno no supera la categoría de una medida coyuntural orientada principalmente a incrementar la recaudación fiscal, con el objetivo de enfrentar las limitaciones presupuestarias que enfrenta el Estado en los próximos años.
Según explicó, el paquete de medidas tendría como propósito captar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones, recursos que servirían para aliviar las restricciones fiscales existentes mientras la actual administración completa su período gubernamental hasta el año 2028.
Aunque reconoció que dentro de la propuesta existen iniciativas que podrían considerarse adecuadas o necesarias, el especialista entiende que las acciones planteadas no constituyen una verdadera reforma fiscal integral, sino un conjunto de medidas temporales enfocadas en responder a circunstancias específicas del momento.
El planteamiento reabre el debate sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas y sobre si las soluciones adoptadas por las autoridades deben concentrarse únicamente en aumentar ingresos o también en transformar la estructura del gasto estatal.
Cuestiona la justificación económica del plan
Suárez señaló que existe una aparente contradicción entre el discurso oficial y las razones utilizadas para justificar la puesta en marcha del plan anticrisis.
A su juicio, mientras el Gobierno proyecta mensajes de estabilidad económica, crecimiento y fortaleza fiscal, la justificación del paquete de medidas se apoya en los efectos negativos derivados de la incertidumbre internacional y del incremento de los precios del petróleo.
El economista recordó que el anuncio del plan se produjo apenas un mes y doce días después de que el Ministerio de Hacienda y la Dirección General de Presupuesto informaran sobre la aplicación de medidas orientadas a generar ahorros en el gasto público y reasignar aproximadamente RD$40,000 millones para enfrentar el impacto del alza de los combustibles.
Según su análisis, las propias estimaciones gubernamentales sugieren que el costo total para enfrentar la coyuntura económica podría ubicarse entre RD$80,000 millones y RD$90,000 millones, una cifra que evidencia la magnitud de los desafíos fiscales actuales.
Ausencia de medidas sobre el gasto público
Uno de los principales cuestionamientos planteados por Suárez se centra en la falta de disposiciones específicas relacionadas con la eficiencia y racionalización del gasto estatal.
De acuerdo con el economista, el proyecto de ley sobre crecimiento económico, simplificación fiscal y mitigación de la crisis internacional no contempla medidas concretas destinadas a revisar estructuras administrativas, reasignar recursos o mejorar la eficiencia del uso de los fondos públicos.
Esta ausencia, considera, limita el alcance de la propuesta y deja la impresión de que el esfuerzo para enfrentar la situación económica recae principalmente sobre nuevos ingresos tributarios y no sobre una revisión profunda de cómo se utilizan los recursos existentes.
El debate sobre el equilibrio entre ingresos y gastos continúa siendo uno de los temas más sensibles dentro de la política económica dominicana, especialmente en momentos de incertidumbre internacional y presiones sobre las finanzas públicas.
Piden una reforma más amplia y estructural
Suárez sostuvo que el paquete fiscal presentado no incluye una contribución claramente definida por parte del Estado en términos de ajustes internos o reducción de gastos, bajo el supuesto de que el Gobierno ya ha venido aplicando medidas de autoajuste.
Sin embargo, entiende que la situación actual requiere una discusión más amplia que permita abordar de manera integral los desafíos fiscales del país y no únicamente mediante medidas temporales de recaudación.
Para el economista, cualquier estrategia orientada a fortalecer las finanzas públicas debe combinar mecanismos de generación de ingresos con acciones concretas de transparencia, eficiencia y control del gasto, de manera que los resultados tengan un impacto sostenible en el tiempo.
La discusión del proyecto en el Congreso Nacional podría convertirse en una oportunidad para revisar estos aspectos y promover un debate más profundo sobre el futuro de la política fiscal dominicana, en un contexto marcado por la volatilidad económica internacional y la necesidad de garantizar estabilidad financiera a largo plazo.
Por: Noticonexion