Las frases “se está trabajando en un plan de relanzamiento del cementerio”, “se realizan jornadas de limpieza” y “la responsabilidad es de quienes tienen nichos en el lugar” se repiten con frecuencia entre empleados públicos cuando se les pregunta por el estado de los cementerios del Gran Santo Domingo. Sin embargo, al recorrer estos espacios, la realidad suele contradecir de forma evidente ese discurso oficial.
El Cementerio de Los Mina, visitado como parte de la serie de reportajes , exhibe una situación que va más allá del deterioro: la normalización del abandono, donde los panteones y nichos han pasado a cumplir funciones ajenas a su propósito original.
Una entrada vigilada y un interior vandalizado
Al ingresar al camposanto de Los Mina, lo primero que llama la atención es una entrada controlada por empleados, una medida adoptada —según explicaron— por los altos niveles de delincuencia en la zona. Personas ajenas al lugar irrumpen con frecuencia para vandalizar y profanar el espacio fúnebre, una realidad que se hace visible apenas se cruzan las puertas.
Grafitis, botellas de bebidas alcohólicas, almohadas, ropa y zapatos forman parte del paisaje, objetos totalmente impropios de un cementerio. Lo más preocupante es que, aunque los propios empleados reconocen esta situación, dichos elementos permanecen allí, integrados al entorno como si fueran parte de la decoración habitual.
Nichos abiertos y panteones convertidos en zafacones

A medida que el recorrido avanza, los nichos abiertos y desprendidos se convierten en una constante, una problemática común en otros cementerios del Gran Santo Domingo. No obstante, en Los Mina se percibe una condición aún más alarmante: no existen zafacones dentro del camposanto.
Ante esa ausencia, nichos y panteones son utilizados como depósitos de basura. Plásticos, restos de alimentos, ropa, cajas de cigarrillos y escombros se acumulan tanto dentro como alrededor de las sepulturas, reflejando un grave deterioro del espacio público y una falta de control evidente.
Estas condiciones contrastan con las declaraciones de empleados que aseguran que se realizan jornadas de limpieza y que la abundante maleza responde únicamente a que “crece rápido”, minimizando la percepción de abandono institucional que salta a la vista.
La respuesta oficial y la responsabilidad compartida
Ante la situación, los empleados del lugar señalan que la actual administración del Ayuntamiento de Santo Domingo Este (SDE) trabaja en un plan de relanzamiento del cementerio, con el objetivo de devolverle condiciones dignas a los residentes del sector.
Al intentar obtener la versión del alcalde Dío Astacio, no fue posible un contacto directo. No obstante, representantes del ayuntamiento informaron que actualmente se ejecuta un proceso de remodelación del cementerio Cristo Salvador, tras el cual se intervendría el Cementerio de Los Mina.
Asimismo, indicaron que, aunque el cabildo realiza labores de limpieza, cada ciudadano es responsable del cuidado de su nicho, una postura que deja abierta la discusión sobre hasta dónde llega la responsabilidad individual y dónde comienza la obligación del Estado de garantizar espacios públicos adecuados.
Por: Noticonexion