EE.UU. inicia devoluciones de aranceles tras fallo contra Donald Trump
El Gobierno de Estados Unidos comenzó el proceso para la devolución de hasta 166,000 millones de dólares en aranceles impuestos durante la administración de Donald Trump, luego de que la Corte Suprema anulara la base legal de estos gravámenes. Esta medida abre la posibilidad de reembolso para países como la República Dominicana, que hasta diciembre de 2025 había pagado 440.4 millones de dólares bajo una tasa del 10 %.
La iniciativa representa un alivio potencial para el comercio internacional, aunque su impacto real dependerá de la capacidad de los países y empresas para acogerse al proceso. En el caso dominicano, el monto pagado refleja la fuerte exposición del país al mercado estadounidense, lo que convierte esta devolución en un tema clave para el sector exportador.
Proceso de reembolso y plazos establecidos
La primera fase fue anunciada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que permitirá a importadores y agentes aduanales presentar la declaración CAPE para agilizar los trámites. Este mecanismo busca simplificar la recuperación de fondos retenidos durante la vigencia de los aranceles.
Una vez aprobada la solicitud, los beneficiarios deberán esperar entre 60 y 90 días para recibir el reembolso. Aunque el proceso es técnicamente accesible, en la práctica implica cumplir con requisitos administrativos que podrían limitar la participación de algunos actores, especialmente pequeñas y medianas empresas.
Un alivio relativo para la República Dominicana
Desde el sector privado dominicano se observa la medida con cautela. Representantes empresariales consideran que se trata de una facilidad provisional y sin ventajas diferenciadas, lo que reduce su impacto inmediato. La falta de información clara y la incertidumbre sobre su continuidad generan dudas sobre el verdadero alcance de este beneficio.
Este escenario evidencia que, aunque la devolución de aranceles es positiva, no necesariamente corrige las distorsiones acumuladas durante más de un año. En términos prácticos, el país sigue enfrentando un entorno comercial complejo, donde la igualdad de condiciones no siempre se traduce en competitividad real.
Impacto en la competitividad y comercio exterior
El pago de aranceles, sumado al aumento en los costos logísticos, la volatilidad del combustible y las tensiones geopolíticas, ha generado una presión sostenida sobre el sector exportador. A esto se añaden incrementos en los recargos por transporte marítimo, que han elevado significativamente los costos por contenedor.
Aunque las exportaciones dominicanas han mostrado crecimiento y resiliencia, expertos advierten que este entorno podría erosionar la competitividad en sectores con menores márgenes. La incertidumbre en tarifas y tiempos de envío dificulta la planificación, haciendo que operar en el comercio internacional sea cada vez más costoso y menos predecible.
En este contexto, la posibilidad de alcanzar acuerdos de arancel cero, como los logrados por otros países bajo el DR-CAFTA, parece lejana en el corto plazo. Aun así, el tema sigue siendo prioritario en la agenda bilateral, mientras el país busca alternativas para diversificar mercados y reducir su vulnerabilidad ante cambios en la política comercial estadounidense.
Por: Noticonexion