Suspensión temporal de la búsqueda
Las autoridades de rescate suspendieron de forma provisional la búsqueda de un niño de dos años que habría sido arrastrado por las aguas del río Yaque del Norte, tras un hecho ocurrido en el puente General Benito Monción, en la provincia Monte Cristi. La decisión responde a condiciones adversas que dificultan las labores, en medio de la incertidumbre que mantiene en vilo a toda la comunidad.
El caso ha generado un profundo impacto social, no solo por la desaparición del menor, sino por las circunstancias que rodean el suceso, que obligan a mirar más allá del hecho puntual.
Rescate de la madre y situación médica
La madre del menor, identificada como Ana Mabel Farías, de 29 años, fue rescatada con vida por miembros del Cuerpo de Bomberos y trasladada a un centro de salud antes de quedar bajo custodia policial. Según informaciones preliminares, la joven presenta problemas de salud mental, condición que, de acuerdo con familiares, requería atención médica constante.
Este elemento introduce una dimensión más compleja al caso, donde la salud mental emerge como un factor determinante que no siempre recibe la atención necesaria en el sistema público.
Operativo de rescate sin resultados
Equipos de la Defensa Civil, la Cruz Roja Dominicana, bomberos y voluntarios locales desplegaron un amplio operativo de búsqueda en el cauce del río y su desembocadura hacia el océano Atlántico. Sin embargo, los esfuerzos no lograron ubicar al menor debido a la fuerte crecida del afluente.
El intendente del Cuerpo de Bomberos de Monte Cristi, coronel Juan Francisco Francisco, explicó que se realizaron múltiples recorridos con apoyo de embarcaciones y personal voluntario, reiterando que las brigadas se mantienen listas para reanudar la búsqueda en cuanto las condiciones lo permitan.
Dolor familiar y versiones del hecho
De acuerdo con los reportes, la madre habría admitido que se lanzó al río con el niño en brazos, aunque afirmó desconocer su paradero tras el incidente. Por su parte, Leandro Familia, padre de la joven, indicó que su hija padece trastornos mentales y que al momento del hecho no estaba bajo supervisión médica.
El testimonio familiar revela un contexto de vulnerabilidad y falta de seguimiento que pudo haber influido en el desenlace. A pesar de intentos de intervención por parte de allegados, no fue posible evitar la tragedia, lo que deja en evidencia las limitaciones en la prevención de situaciones de riesgo.
Llamado a fortalecer la atención social
La gobernadora provincial, Leissa Cruz, encabezó la coordinación del operativo y aseguró que las autoridades continuarán las labores en las próximas horas. Mientras tanto, líderes comunitarios como María Eugenia Castro han expresado su preocupación por la falta de atención integral a los casos de salud mental en la provincia.
El hecho ha reabierto el debate sobre la necesidad de fortalecer los servicios públicos, garantizar seguimiento a pacientes con trastornos mentales y mejorar los mecanismos de respuesta ante situaciones de riesgo. Más allá de la tragedia, el caso expone una realidad que requiere acciones urgentes y coordinadas para evitar que situaciones similares se repitan.
Por: Noticonexion