El doble terremoto en Venezuela dejó inhabitable uno de los mayores complejos del programa de vivienda impulsado por el fallecido presidente Hugo Chávez en La Guaira, el estado más afectado por la tragedia, según constató la agencia AFP.
Los dos fuertes sismos, registrados el miércoles con menos de un minuto de diferencia, han provocado cerca de 1,500 muertos y una devastación sin precedentes, especialmente en La Guaira, ubicada cerca de Caracas y considerada la zona cero del desastre.
Entre los damnificados se encuentra Jenny Contreras, de 28 años, quien ahora duerme junto a su esposo y su hijo de cuatro años sobre un colchón en la calle, luego de que el edificio donde residían sufriera severos daños estructurales.
La joven habitaba uno de los 3,400 apartamentos distribuidos en los 192 edificios del Urbanismo Hugo Chávez, en el sector de Catia La Mar. Apenas pudo rescatar algunas pertenencias antes de que las continuas réplicas obligaran a las autoridades a desalojar completamente el complejo.
Miles de familias pierden sus hogares tras el colapso de la urbanización
Los residentes fueron evacuados y serán trasladados a refugios temporales en Caracas, mientras las autoridades evalúan la magnitud de los daños.
«La mayoría de los edificios ubicados en la parte final de la urbanización fueron derrumbados», relató Contreras, quien aseguró que la destrucción es mucho mayor de lo que inicialmente se pensaba.
Las autoridades informaron que 189 edificios colapsaron completamente, principalmente en Caracas y La Guaira. Muchas estructuras presentan profundas grietas, hundimientos en sus bases y una peligrosa inclinación que hace inminente su derrumbe.
Las escenas reflejan la magnitud de la tragedia: vigas expuestas, bloques de concreto desprendidos, espuma aislante visible y viviendas reducidas a escombros. En algunos casos, las explosiones provocadas por bombonas de gas doméstico agravaron el colapso de los edificios.
El impacto del desastre ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de garantizar construcciones con estándares adecuados de seguridad, especialmente en zonas de alta vulnerabilidad sísmica. La resistencia de las edificaciones puede marcar la diferencia entre preservar vidas o enfrentar consecuencias irreparables.
Expertos habían advertido sobre el deterioro de las edificaciones
Entre los restos de una de las viviendas aún sobresalía la mano de una víctima que no había podido ser recuperada por los equipos de rescate, una imagen que refleja la crudeza de la tragedia.
«Definitivamente toda la urbanización será inhabilitada. En el futuro desaparecerá porque todos los edificios quedaron en muy mal estado», afirmó Jenny Contreras.
Desde hace varios años, especialistas habían advertido sobre el deterioro prematuro, la aparición de grietas y otros daños estructurales en diversas edificaciones construidas bajo la Gran Misión Vivienda Venezuela, el programa habitacional impulsado durante el gobierno de Hugo Chávez.
El Colegio de Ingenieros de Venezuela también había alertado en distintos informes sobre la vulnerabilidad de algunas de estas estructuras y la falta de información técnica relacionada con los estudios del suelo utilizados durante su construcción.
Dayana Lean, comerciante de 51 años, relató que otras zonas del complejo también quedaron completamente destruidas.
«Las zonas uno y tres fueron las más afectadas. Todo eso se cayó, se hundió y hay muchos muertos», expresó.
Gobierno anuncia refugios y nuevos proyectos habitacionales
Frente a los edificios destruidos, decenas de familias han improvisado campamentos con colchones, muebles, electrodomésticos y las pocas pertenencias que lograron rescatar antes del colapso.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció la creación de campamentos transitorios para albergar a quienes perdieron sus viviendas y aseguró que el Gobierno pondrá en marcha nuevos proyectos de construcción en un plazo corto.
Sin embargo, muchos damnificados manifiestan incertidumbre sobre su futuro. Sandra Racure, residente del complejo desde hace 13 años, expresó su preocupación por la posibilidad de ser trasladada a un refugio.
«¿Vamos a ir a un refugio? Todavía hay personas que permanecen refugiadas desde otros desastres naturales», lamentó.
Mientras continúan las labores de rescate y evaluación de daños, la tragedia ha reavivado el debate sobre la calidad de las infraestructuras habitacionales y la necesidad de reforzar las políticas de prevención frente a fenómenos naturales. Para miles de familias venezolanas, el desafío ya no es solo reconstruir edificios, sino también recuperar la estabilidad y la esperanza tras una de las peores catástrofes que ha vivido el país en los últimos años.
Por: Noticonexion/efe/afp