Lo que en enero se perfilaba como un año de crecimiento moderado, lejos de cualquier impulso expansivo, terminó envuelto en la incertidumbre tras el estallido del conflicto en el Medio Oriente, un escenario que despertó temores sobre el rumbo de la economía mundial. Sin embargo, el panorama ha cambiado de forma inesperada y los datos más recientes apuntan a que la economía dominicana podría acercarse, e incluso alcanzar, su nivel de crecimiento potencial.
A comienzos de 2026, tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectaban un crecimiento de 4.5 % para el país. Aunque el pronóstico reflejaba confianza en la economía nacional, también advertía sobre los riesgos derivados de un contexto internacional cada vez más complejo.
Más adelante, el FMI ajustó su previsión a 3.7 %, mientras que el Banco Mundial redujo la suya a 3.6 %, reforzando la percepción de que el dinamismo económico sería menor durante este año.
El IMAE cambia el panorama económico
Las cifras más recientes del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) han comenzado a cambiar esa percepción. El crecimiento acumulado pasó de 4.2 % entre enero y abril a 4.7 % entre enero y mayo, una evolución que acerca a la economía al umbral del 5 % y abre la posibilidad de superar las expectativas formuladas meses atrás.
Aunque el dato acumulado hasta mayo todavía no garantiza un crecimiento anual de esa magnitud, sí evidencia una trayectoria sólida que, de mantenerse durante los próximos meses, permitiría cerrar 2026 con un desempeño muy cercano al potencial estimado por los especialistas.
Este comportamiento demuestra que, pese a las tensiones internacionales, la actividad económica ha mostrado una capacidad de adaptación superior a la prevista, impulsada por el fortalecimiento de sectores productivos y la resiliencia del mercado interno.
Un desempeño que desafía las previsiones
Los analistas coinciden en que un crecimiento de 4.7 % sitúa a la economía muy cerca de su tasa potencial. Si durante el período comprendido entre junio y agosto se mantiene un ritmo similar, el crecimiento anual podría aproximarse al 5 %, una cifra que hace apenas unos meses parecía poco probable.
El desempeño registrado hasta ahora también evidencia que los pronósticos económicos son dinámicos y pueden modificarse rápidamente cuando cambian las condiciones internas y externas. Lo que inicialmente parecía un año de desaceleración hoy comienza a mostrar señales de mayor fortaleza.
La confianza vuelve a ganar terreno
El inicio de 2026 estuvo marcado por la cautela y por la preocupación generada por los conflictos internacionales. No obstante, la evolución de los indicadores económicos revela un escenario mucho más favorable del esperado, fortaleciendo la confianza de inversionistas, empresarios y consumidores.
Comentario: Más allá de las cifras, este comportamiento confirma que la economía dominicana mantiene una importante capacidad de resistencia frente a los choques externos. Si las condiciones internacionales no se deterioran significativamente y continúa el ritmo de crecimiento observado en los últimos meses, el país podría cerrar el año con resultados superiores a los previstos inicialmente, consolidando una recuperación que pocos anticipaban al comenzar 2026.
Por: Noticonexion