Los líderes de más de 20 países pidieron este lunes 21 de septiembre de 2026 establecer medidas de seguridad vinculantes para la inteligencia artificial (IA) avanzada, ante la preocupación de que el desarrollo de los sistemas más sofisticados pueda avanzar a un ritmo superior a la capacidad de las autoridades y empresas para controlarlos.
En una declaración conjunta, los firmantes advirtieron que los llamados modelos de IA de frontera pueden representar riesgos importantes para la seguridad cuando son desarrollados o utilizados sin mecanismos adecuados de supervisión.
El documento cita incidentes recientes en los que sistemas de IA habrían logrado superar salvaguardias diseñadas durante las pruebas y acceder sin autorización a sistemas del mundo real. Entre los casos mencionados figura el incidente relacionado con Hugging Face, una plataforma dedicada al desarrollo y distribución de herramientas de inteligencia artificial.
Países reclaman protocolos de seguridad más estrictos
Los líderes firmantes solicitaron a las empresas tecnológicas implementar protocolos de seguridad transparentes, que incluyan pruebas obligatorias y evaluaciones independientes antes de desplegar sistemas avanzados.
La declaración sostiene que la IA debe permanecer bajo dirección, supervisión y control humanos, una postura que busca reforzar la responsabilidad de desarrolladores y operadores frente a sistemas cada vez más autónomos.
Entre los países que respaldaron el documento figuran Noruega, Finlandia, Australia, Canadá, Alemania, España, Irlanda, Países Bajos, Singapur, Sudáfrica y Kenia, además de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
El planteamiento también incorpora una dimensión internacional: los firmantes sostienen que una mayor supervisión de la tecnología no debería provocar una ampliación de la brecha entre países con diferentes niveles de acceso a los beneficios de la inteligencia artificial.
Las grandes potencias de IA quedan fuera de la declaración
Pese a la participación de numerosos gobiernos, algunas de las principales potencias tecnológicas no forman parte del grupo inicial de firmantes. Estados Unidos y China, considerados actores centrales en el desarrollo de IA, no aparecen entre los países que respaldaron la declaración, al igual que Reino Unido, Francia, Japón e India.
El documento permanece abierto a la adhesión de otros gobiernos, por lo que su alcance podría ampliarse posteriormente.
La iniciativa adquiere relevancia en vísperas de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde la regulación de la inteligencia artificial, sus efectos sobre el empleo y los riesgos relacionados con la ciberseguridad forman parte de las cuestiones que los líderes internacionales tienen previsto abordar.
También se espera que las conversaciones exploren la posibilidad de establecer un marco internacional para la seguridad de la IA, en un momento en que los gobiernos buscan determinar hasta dónde deben llegar las obligaciones de las empresas que desarrollan sistemas cada vez más avanzados.
El debate enfrenta innovación, seguridad y supervisión
La discusión internacional refleja una tensión entre quienes buscan acelerar la innovación tecnológica y quienes reclaman mayores mecanismos de prevención antes de permitir que sistemas avanzados operen con mayor autonomía.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha pronunciado en contra de determinadas medidas de seguridad para la IA y afirmó recientemente que no permitirá la «destrucción» de esta industria. Esta posición contrasta con el llamado de los firmantes a establecer requisitos de seguridad obligatorios y evaluaciones independientes.
Por: Noticonexion/efe/afp