El Centro de Capacitación para Ciegos (Cecapci), una institución que ofrece servicios gratuitos a personas con discapacidad visual, cerró de manera temporal sus puertas tras confirmarse el grave deterioro estructural del edificio donde opera, una situación que representa un riesgo serio para la seguridad de estudiantes, docentes y personal administrativo.
La decisión, aunque difícil, fue tomada como una medida preventiva. En palabras de su directiva, mantener el centro en funcionamiento en esas condiciones equivalía a poner vidas en peligro, una responsabilidad que no estaban dispuestos a asumir.
Deterioro estructural obligó al desalojo preventivo
La directora general del Cecapci, Ana García, explicó que varios ingenieros estructurales evaluaron la edificación y coincidieron en que el inmueble se encuentra en avanzado estado de deterioro.
Aunque las alertas venían desde hace tiempo, no fue hasta la visita de un último especialista que se recomendó desalojar de inmediato, razón por la cual el centro se mantuvo operando hasta el pasado viernes. Entre las principales afecciones detectadas figuran columnas explotadas y severamente dañadas, lo que incrementa el riesgo de un posible colapso.
García subrayó que la decisión de cerrar fue tomada exclusivamente para salvaguardar vidas, ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad.
Llamado a las autoridades y anuncio de protesta
Ante la falta de una respuesta concreta sobre la intervención del edificio, la directiva del Cecapci anunció su disposición de realizar una protesta pacífica por tiempo indefinido frente al Palacio Nacional, pautada para el próximo 16 de febrero.
El objetivo de la manifestación es llamar la atención de las autoridades competentes y solicitar una solución urgente al estado de la edificación, ya sea mediante la rehabilitación del inmueble o la asignación de un espacio adecuado que permita retomar los servicios.
La directora reconoció que, aunque las autoridades del Ministerio de Educación en Santiago han mantenido comunicación constante y realizan gestiones para conseguir un local alternativo, se trata de un proceso lento, mientras las necesidades de los usuarios continúan en pausa.
Impacto directo en personas con discapacidad visual
La suspensión de las operaciones del centro afecta de manera directa a decenas de personas con discapacidad visual, incluyendo estudiantes del sistema educativo público de la Regional de Educación de Santiago y de otras provincias del Cibao Norte, como Montecristi y La Vega.
En el Cecapci, estas personas reciben evaluaciones especializadas, orientación, terapias, capacitación e inclusión laboral, servicios que ahora quedan interrumpidos. Para muchas familias, el cierre representa no solo una dificultad logística, sino también la pérdida temporal de un espacio clave para la autonomía y el desarrollo de sus miembros con discapacidad.
Por: Noticonexion