Ambiente de fiesta desde antes del primer lanzamiento
Una pequeña banda marchó por el vestíbulo del parque loanDepot Park poco antes del partido del domingo, poniendo a los aficionados de la República Dominicana a vibrar incluso antes de que se realizara el primer lanzamiento. La música, los cánticos y el ambiente festivo anticipaban lo que terminaría siendo una tarde inolvidable para la fanaticada quisqueyana en el Clásico Mundial de Béisbol.
Y es que la fiesta no se detuvo durante más de dos horas. La ofensiva dominicana mantuvo ocupados a los lanzadores de Países Bajos durante toda la jornada, desatando su poder con cuatro cuadrangulares que encaminaron una contundente victoria 12-1. Fue una demostración clara del talento y la profundidad ofensiva del equipo, que respondió a la expectativa de una afición que llegó lista para celebrar desde el primer momento.
Poder ofensivo dominicano rompe el juego

El primer gran golpe lo dio Vladimir Guerrero Jr., quien conectó un jonrón de dos carreras en la tercera entrada para darle a los dominicanos una ventaja temprana y marcar el ritmo del encuentro. Ese batazo abrió la puerta para que la ofensiva comenzara a tomar el control del partido.
La explosión definitiva llegó en la quinta entrada, cuando el equipo armó un rally de seis carreras que prácticamente sentenció el duelo. En ese episodio se sumaron los cuadrangulares de Junior Caminero y Austin Wells, ampliando la ventaja y dejando claro que la alineación dominicana estaba decidida a no bajar el ritmo.
Fue un momento en el que el estadio se convirtió en una verdadera fiesta caribeña. Cada batazo largo levantaba a la multitud, que respondía con aplausos y cánticos mientras el marcador seguía inclinándose a favor de Dominicana.
El batazo final de Juan Soto
El golpe definitivo llegó en la séptima entrada cuando Juan Soto conectó el cuadrangular que selló el destino del encuentro. Su batazo no solo amplió la ventaja, sino que activó la regla de misericordia del Clásico Mundial de Béisbol, poniendo fin al partido con el marcador 12-1.
De acuerdo con el reglamento del torneo, durante la fase de grupos un juego puede terminar anticipadamente si un equipo gana por 15 o más carreras después de la quinta entrada o por más de 10 carreras tras la séptima. Con la ventaja dominicana superando ese margen, el encuentro quedó oficialmente terminado.
Más allá del marcador, la victoria dejó una sensación clara: la ofensiva dominicana está encendida y lista para competir con cualquiera en el torneo. Y como muchos aficionados comentaban al salir del estadio, cuando el equipo batea de esta manera, la fiesta apenas comienza. ⚾🇩🇴
Por: Noticonexion