Estados Unidos tiene previsto ejecutar el próximo 3 de diciembre a Nidal Malik Hasan, condenado a muerte por matar a 13 personas y herir a otras 32 durante un ataque ocurrido en 2009 en un cuartel militar. De concretarse, será la primera ejecución militar estadounidense desde 1961.
El secretario interino del Ejército, Adam Telle, estableció la fecha para la ejecución, que está prevista mediante pelotón de fusilamiento en Fort Hood, Texas, la misma instalación militar donde Hasan perpetró el ataque.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había aprobado el lunes la ejecución por fusilamiento, siguiendo la recomendación del secretario de Guerra, Pete Hegseth.
Hasan, quien en ese momento se desempeñaba como psiquiatra militar con rango de mayor, fue condenado a muerte en 2013 por un tribunal militar tras ser declarado culpable de 13 cargos de asesinato premeditado y 32 cargos de intento de asesinato.
El ataque de 2009 en Fort Hood
El 5 de noviembre de 2009, Hasan abrió fuego contra soldados que se encontraban en un centro de preparación para su despliegue en el extranjero.
El ataque dejó 13 personas muertas y 32 heridas, convirtiéndose en uno de los episodios más graves de violencia ocurridos dentro de una instalación militar estadounidense.
La decisión de programar ahora la ejecución vuelve a colocar el caso en el centro de la atención pública, especialmente porque se trata de una condena dictada hace más de una década y porque el método previsto representa un hecho poco habitual dentro de la historia reciente de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
La última ejecución militar estadounidense fue la del soldado John Bennett, quien fue ahorcado en 1961 en Fort Leavenworth, Kansas, después de ser condenado por violación e intento de asesinato de una niña de 11 años.
La ejecución todavía podría ser retrasada por recursos judiciales
Si la ejecución de Hasan se lleva a cabo en la fecha prevista, también representaría el primer uso de un pelotón de fusilamiento por parte del Ejército estadounidense desde 1945.
No obstante, el 3 de diciembre no necesariamente será la fecha definitiva. Hasan todavía puede recurrir ante tribunales federales civiles mediante un procedimiento de habeas corpus, una vía judicial que podría provocar un retraso o modificar el calendario establecido para la ejecución.
Por ahora, las autoridades militares mantienen la fecha anunciada mientras continúa abierta la posibilidad de nuevos recursos legales.
El caso marca así un momento excepcional en la historia de la justicia militar estadounidense, tanto por el tiempo transcurrido desde la condena como por el método de ejecución previsto y el hecho de que, de concretarse, pondría fin a décadas sin una ejecución militar en Estados Unidos.
Por: Noticonexion/efe/afp