Acusación de uso de fósforo blanco en el sur de Líbano
La organización Human Rights Watch (HRW) acusó a Israel de utilizar «ilegalmente» fósforo blanco, una controvertida munición incendiaria, en ataques contra zonas residenciales del sur de Líbano la semana pasada.
Según HRW, “El Ejército israelí utilizó ilegalmente municiones de fósforo blanco disparadas por artillería sobre viviendas el 3 de marzo de 2026 en la localidad de Yohmor”. La organización precisó que se verificaron y geolocalizaron siete imágenes que muestran el uso de fósforo blanco en áreas residenciales, con trabajadores de la defensa civil respondiendo a incendios en casas y un vehículo. Este tipo de incidentes recuerda que, detrás de los titulares, siempre hay familias y comunidades afectadas directamente por estas armas.
Fósforo blanco: cortina de humo o arma incendiaria letal
El fósforo blanco se enciende al contacto con el oxígeno y se utiliza tradicionalmente para crear cortinas de humo o iluminar campos de batalla. Sin embargo, también puede emplearse como arma incendiaria con consecuencias devastadoras para civiles.
Defensores de derechos humanos afirman que su uso en zonas pobladas es ilegal según el derecho internacional, ya que puede incendiar edificios y causar quemaduras graves en personas, incluso hasta los huesos. Las secuelas incluyen infecciones, insuficiencia orgánica o respiratoria e incluso la muerte, aun en casos de quemaduras superficiales. Como señala Ramzi Kaiss, investigador de HRW, “El uso ilegal de fósforo blanco en zonas residenciales es extremadamente alarmante y tendrá graves consecuencias para la población civil”. Este comentario subraya la importancia de que la comunidad internacional supervise y actúe frente a estos riesgos.
Contexto y repetición de acusaciones
Israel ha lanzado varias oleadas de ataques contra Líbano, enviando fuerzas terrestres a zonas fronterizas luego de un ataque de Hezbolá. Según autoridades libanesas, al menos 394 personas han muerto y más de medio millón se han visto desplazadas.
HRW y otras organizaciones, como Amnistía Internacional, han acusado reiteradamente a Israel de utilizar fósforo blanco, causando daños a civiles y al medioambiente, incluso durante la última guerra contra Hezbolá. Este patrón resalta un problema persistente: la dificultad de garantizar la protección de las poblaciones civiles en conflictos armados, y la necesidad de un control internacional más estricto sobre el uso de municiones incendiarias.
Por: Noticonexion/efe/afp