Un alto funcionario iraní aseguró este jueves que el estrecho de Ormuz permanece bajo control de la República Islámica, contradiciendo directamente las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que las fuerzas estadounidenses mantienen el dominio de esta importante vía marítima.
La disputa eleva nuevamente la tensión entre Irán y Estados Unidos en una zona considerada estratégica para el comercio mundial y, especialmente, para el transporte de petróleo y otros productos energéticos.
Irán afirma que mantiene el control de Ormuz
Hosein Taeb, jefe de la fuerza paramilitar Basij, sostuvo que el estrecho continúa bajo la gestión y control de Irán y aseguró que el país mantiene sus operaciones con seguridad.
“En el día de hoy, el estrecho de Ormuz está bajo gestión y control de la República Islámica”, afirmó Taeb en declaraciones transmitidas por la televisión estatal iraní.
La declaración representa una respuesta directa a la versión ofrecida por Donald Trump, quien aseguró que Estados Unidos posee actualmente el control total de la estratégica vía marítima.
Trump afirmó en su plataforma Truth Social que las fuerzas estadounidenses mantienen el dominio del estrecho y que el bloqueo naval impuesto contra Irán estaba funcionando como un “muro de acero”.
El cruce de declaraciones refleja la dimensión de la confrontación entre ambas partes y deja abierta una interrogante sobre quién tiene realmente capacidad efectiva para controlar el tránsito marítimo en esta zona.
Trump reivindica el control estadounidense
El presidente estadounidense insistió en que Irán no tiene el control del estrecho de Ormuz y afirmó que Estados Unidos posee actualmente el dominio de la ruta.
Trump ha presentado el control de esta vía marítima como un elemento fundamental dentro de la estrategia estadounidense frente a Irán, en medio de una escalada militar que ha tenido repercusiones más allá de la región.
El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una de las principales rutas utilizadas para el transporte internacional de hidrocarburos.
Por esa razón, cualquier interrupción prolongada del tránsito marítimo puede generar consecuencias importantes para los mercados internacionales y provocar variaciones en los precios del petróleo.
La disputa verbal entre Washington y Teherán, por tanto, no es únicamente una cuestión política. Lo que ocurra en Ormuz puede tener repercusiones económicas a escala mundial.
Bloqueo de Ormuz golpea al mercado petrolero
Irán impuso en la práctica un bloqueo sobre el estrecho de Ormuz después de la guerra iniciada el 28 de febrero con los bombardeos estadounidenses e israelíes contra territorio iraní.
La situación afectó el tránsito de mercancías y provocó fuertes movimientos en los mercados energéticos, debido a la importancia de Ormuz para el transporte de petróleo y otros hidrocarburos.
El enfrentamiento entre las versiones de Irán y Estados Unidos aumenta la incertidumbre sobre la situación real de la navegación en la zona. Mientras Teherán asegura que mantiene el control, Washington sostiene que sus fuerzas dominan la estratégica vía marítima.
El escenario merece especial atención porque cualquier escalada en el estrecho de Ormuz puede afectar no solo a los países directamente involucrados, sino también a la economía internacional. Un nuevo cierre o una interrupción significativa del tránsito podría traducirse en mayores costos energéticos y presión sobre los precios de productos y servicios en distintos mercados.
En medio de esta disputa, el verdadero desafío será evitar que la confrontación por el control de una de las rutas marítimas más importantes del mundo desemboque en una escalada todavía mayor.
Por: Noticonexion/efe/afp