Hezly Rivera era la cara nueva hace un año. La recién llegada. La adolescente de un equipo de veinteañeras gimnastas olímpicas, esforzándose al máximo por absorber lo mejor de Simone Biles, Sunisa Lee, Jade Carey y Jordan Chiles.
Lo que más destacó, incluso más que la gimnasia a veces sobrenatural, fue la forma en que sus compañeras de equipo ganadoras de la medalla de oro hicieron su trabajo.
“Se veían muy seguros”, dijo Rivera. “Dicen: ‘Voy a salir y voy a batear’. Eso también me dio esa confianza”.
Eso parece.
La joven de 17 años que dice que no presta atención a la idea de ser la líder del programa femenino en las primeras etapas de la preparación para los Juegos Olímpicos de 2028 ciertamente luce como tal.
Impulsada por una firmeza impecable y una rutina de barra que por fin lució como en su gimnasio de Texas, Rivera consiguió su primer título nacional el domingo por la noche en el Campeonato de Estados Unidos. Su total de 112.000 en dos días fue suficiente para superar el desafío de Leanne Wong y la colocó en una excelente posición para liderar la delegación estadounidense de cuatro mujeres en el Campeonato Mundial de Yakarta, Indonesia, en octubre.
Rivera,por lejos la integrante más joven del equipo de cinco mujeres que terminó en lo más alto del podio en París hace un año, se recuperó de una actuación inestable en el US Classic el mes pasado con el tipo de gimnasia mesurada y refinada que ella atribuyó simplemente a «dejar ir» cualquier presión que pudiera sentir como la única medallista de oro olímpica en un campo notablemente joven.
Por: Noticonexion