Con la llegada de junio, los amantes del jazz en República Dominicana comienzan a mirar el calendario con entusiasmo. No es casualidad. Después de casi tres décadas de historia, el Santo Domingo Jazz Festival se ha convertido en una de las citas culturales más esperadas del año, reuniendo a músicos, aficionados y visitantes en torno a una experiencia que trasciende los escenarios.
Este 2026, Casa de Teatro celebrará la edición número 27 del festival con una programación internacional que se extenderá durante los meses de junio y julio, consolidando una tradición que sigue creciendo y renovándose con el paso del tiempo.
Una tradición cultural que mantiene viva su esencia
A lo largo de los años, el festival ha evolucionado hasta convertirse en mucho más que una serie de conciertos. Se trata de un espacio donde convergen distintas generaciones, culturas y sensibilidades artísticas alrededor de un lenguaje universal: la música.
Para Freddy Ginebra, fundador de Casa de Teatro y principal impulsor del evento, el éxito del festival radica precisamente en esa capacidad de reunir personas más allá de los estilos o las edades.
La permanencia de esta iniciativa durante 27 años demuestra que existe un público fiel que valora las propuestas culturales de calidad y que sigue encontrando en el jazz una forma especial de conexión humana y artística.
Una cartelera internacional cargada de diversidad
La apertura del festival estará a cargo de los músicos cubanos Mariela Cobos y Alejandro Falcón, quienes ofrecerán una propuesta íntima de piano y voz que promete recorrer distintos matices del jazz contemporáneo y la música caribeña.
Posteriormente llegará el guitarrista francés Santiago Quintans, acompañado por el Ensamble UNPHU, en una presentación marcada por la improvisación, la experimentación sonora y el diálogo entre distintas corrientes musicales.
La diversidad de propuestas confirma una de las principales fortalezas del evento: su capacidad para integrar artistas de diferentes países y estilos sin perder la identidad que lo caracteriza.
El talento dominicano tendrá un papel protagónico

La representación nacional ocupará un lugar destacado dentro de la programación. Entre las figuras confirmadas se encuentra Josean Jacobo y su Ensamble Sumergible, reconocido por fusionar elementos del jazz con ritmos afrodominicanos, neo soul y música electrónica.
También participarán propuestas como Vacío, el concierto de María del Mar, Frandy Sax Latin Quartet, el encuentro artístico entre Pirou y el músico argentino Sebastián Murena, así como el Nathalie Ramírez Quartet.
La presencia de estos artistas refleja el excelente momento creativo que atraviesa el jazz dominicano, cada vez más abierto a nuevas influencias y exploraciones sonoras.
Julio traerá nuevas propuestas y un gran cierre
La programación continuará durante el mes de julio con la participación del pianista español Pablo Sanmamed y su trío, ampliando la presencia internacional dentro del festival.
El cierre está previsto para el 30 de julio con David Almengod & Marakandé, una propuesta que fusiona jazz contemporáneo con ritmos tradicionales dominicanos y caribeños, una combinación que resume perfectamente el espíritu multicultural del evento.
Cada presentación ha sido diseñada para ofrecer experiencias distintas al público, manteniendo el equilibrio entre la innovación artística y el respeto por las raíces del género.
El protagonismo femenino marcará esta edición

Uno de los aspectos más destacados de esta edición será la fuerte presencia de mujeres en la cartelera artística. Freddy Ginebra resumió esta característica con una frase que ha llamado la atención de los seguidores del evento: «Este año el jazz tiene voz de mujer«.
Las artistas Mariela Cobos, María del Mar, Nathalie Ramírez y Pirou encabezarán algunas de las presentaciones más esperadas, aportando estilos y enfoques muy diferentes dentro del universo del jazz.
Más allá de la calidad musical de cada propuesta, esta presencia femenina aporta diversidad y riqueza a una programación que busca representar distintas visiones artísticas. El Santo Domingo Jazz Festival vuelve así a demostrar que la cultura sigue siendo un espacio de encuentro, creatividad y convivencia, capaz de reunir a miles de personas alrededor de una pasión común y de mantener viva una tradición que ya forma parte del patrimonio cultural contemporáneo de la República Dominicana.
Por: Noticonexion