El primer ministro haitiano Alix Didier Fils-Aimé, quien asumió este sábado el Poder Ejecutivo, prometió enfrentar con medidas severas el problema de la inseguridad provocada por las bandas armadas, al tiempo que hizo un llamado a la unidad nacional para superar la profunda crisis que atraviesa Haití. En su primer discurso oficial, dejó claro que su Gobierno no dará tregua a los grupos criminales ni a quienes los respalden.
Compromiso firme contra las bandas armadas
Durante su alocución, Fils-Aimé subrayó que la seguridad, la celebración de elecciones y la recuperación económica constituyen los pilares centrales de su hoja de ruta. “Nuestra unión nos hará invencibles”, afirmó, al asegurar que el Estado recuperará cada zona ocupada por las bandas hasta garantizar que los niños puedan asistir a la escuela sin miedo. Este mensaje, cargado de simbolismo, busca restaurar la confianza ciudadana en un país donde la violencia ha limitado la vida cotidiana.
Tras encabezar un Consejo de Ministros, el jefe de Gobierno insistió en que todas las estructuras del Estado serán movilizadas para enfrentar el crimen organizado, dejando entrever una estrategia que combinará fuerza institucional y coordinación entre los organismos de seguridad.
Elecciones y continuidad institucional
El primer ministro también reafirmó su compromiso de organizar elecciones inclusivas, con el objetivo de devolver el poder a autoridades legítimamente elegidas por el pueblo haitiano. A su juicio, no habrá estabilidad duradera sin un proceso democrático que cuente con la participación de todos los sectores.
Horas antes de su juramentación, el presidente del Consejo Presidencial de Transición (CPT), Laurent Saint-Cyr, transfirió formalmente el mando del país a Fils-Aimé, declarando el fin del mandato del CPT, creado en abril de 2024 con el impulso de las Naciones Unidas. Aunque el cierre de esta etapa marca un punto de inflexión, el nuevo primer ministro reconoció que la transición sigue inconclusa, principalmente por la persistente inseguridad que impidió celebrar elecciones en los plazos previstos.
Un país en crisis y el desafío del nuevo Gobierno
Fils-Aimé elogió los esfuerzos y sacrificios de los miembros del CPT durante casi dos años de gestión en un contexto de extrema complejidad, pero admitió que los desafíos siguen siendo enormes. “La misión sigue siendo clara: restablecer la seguridad y organizar elecciones”, reiteró, dejando abierta la puerta a diálogos políticos siempre que el interés nacional sea la prioridad.
Con el respaldo de Estados Unidos, el mandatario enfatizó que su Gobierno actuará con firmeza, coordinación y continuidad, especialmente frente a las bandas armadas que controlan cerca del 90 % de la zona metropolitana de Puerto Príncipe, carreteras troncales y otras áreas estratégicas. En un país sumido en una crisis multidimensional, su discurso apunta a marcar un giro decisivo, aunque el verdadero reto será traducir las promesas en resultados concretos sobre el terreno.
Por: Noticonexion/efe/afp