El socialista Emmanuel Grégoire, que durante años fue mano derecha de la actual alcaldesa de París, Anne Hidalgo, será el próximo alcalde de la capital francesa, tras obtener más del 50 por ciento de los votos en el balotaje de este domingo (22.03.2026). En tanto, la ultraderecha conquistó Niza, la quinta ciudad más poblada de Francia, pero fracasó en Marsella, donde fue reelegido el también socialista Benoît Payan.
Aunque los comicios municipales suelen seguir lógicas locales, el escrutinio permite medir el peso de los partidos antes de la presidencial de 2027, a la que ya no puede presentarse el presidente centroderechista Emmanuel Macron. La participación en este balotaje fue similar al de la primera vuelta, y se situó en torno al 57 por ciento, lo que confirmaría un desencanto de los electores con estas municipales.
En París, Grégoire, aliado a ecologistas y comunistas, se impuso ampliamente con un 53,1 por ciento de votos a la exministra conservadora Rachida Dati, candidata de la alianza macronista y de la derecha y que contaba con el apoyo tácito de la extrema derecha. «París decidió mantenerse fiel a su historia», celebró Grégoire, quien rechazó aliarse con la izquierda radical que representa La Francia Insumisa (LFI).
Exministro ganador
La izquierda también retuvo Marsella en manos del alcalde incumbente, Benoît Payan, quien se impuso al diputado ultraderechista Franck Allisio, gracias a la retirada de la segunda vuelta del candidato de LFI para evitar una victoria de la extrema derecha. Los socialistas también conservan Lille, en alianza con los ecologistas, y arrebataron a estos últimos la alcaldía de Estrasburgo.
Uno de los grandes vencedores en el bloque de centroderecha fue el ex primer ministro de Macron, Édouard Philippe, que había vinculado su candidatura a la presidencial de 2027 a su reelección como alcalde de El Havre, donde ganó. «Los habitantes de El Havre saben que hay razones para tener esperanza cuando todas las personas de buena voluntad se reúnen y apartan a los extremos», celebró Philippe, que tenía como rivales a un comunista y a un ultraderechista.
La líder ultraderechista Marine Le Pen celebró que su partido conquistara «decenas» de localidades en Francia, aunque fracasó en los objetivos que se había fijado en Marsella, Tolón y Nimes.
Por: Noticonexion/efe/afp