Los Mets de Nueva York dieron una de las sorpresas de la jornada al derrotar con autoridad 8-1 a los Bravos de Atlanta, el equipo con el mejor récord de las Grandes Ligas, consolidando así una serie que terminó inclinándose a favor de los neoyorquinos con dos victorias en tres partidos.
La gran figura del encuentro fue el novato AJ Ewing, quien estuvo a un triple de completar el ciclo, mientras que el dominicano Juan Soto volvió a responder con el bate al remolcar dos carreras en los episodios finales. La combinación de juventud, poder ofensivo y un sólido trabajo desde el montículo permitió a los Mets conseguir un triunfo que pocos anticipaban frente a uno de los equipos más dominantes de la temporada.
AJ Ewing lidera una ofensiva explosiva
El ataque de los Mets comenzó desde la primera entrada, cuando fabricaron cuatro carreras frente al abridor Bryce Elder. La ofensiva fue encabezada por AJ Ewing, quien conectó un doble productor de carreras que abrió el camino para la ventaja temprana.
Antes, Jared Young había impulsado la primera anotación con un sencillo y posteriormente anotó aprovechando una jugada poco común originada tras el batazo de Ewing. Más adelante, Brett Baty agregó otro imparable remolcador para ampliar la diferencia y colocar a Atlanta contra las cuerdas desde los primeros compases del encuentro.
Ewing continuó brillando durante la tarde con un sencillo en la tercera entrada y un cuadrangular en la quinta, quedándose apenas a un triple de completar una de las hazañas ofensivas más difíciles del béisbol.
Juan Soto y Marcus Semien completan el castigo
La ofensiva neoyorquina no disminuyó su intensidad. En la quinta entrada, AJ Ewing y Marcus Semien conectaron jonrones consecutivos que ampliaron aún más la ventaja y dejaron prácticamente sentenciado el partido.
Por su parte, Juan Soto apareció en el octavo episodio con un oportuno sencillo productor de dos carreras, demostrando nuevamente su capacidad para responder en situaciones importantes. Aunque no fue la figura principal del encuentro, el dominicano aportó en un momento clave para asegurar una victoria contundente.
El aporte colectivo de los Mets resultó determinante y dejó en evidencia algunas debilidades de Atlanta, un equipo que rara vez ha sido dominado de esta manera durante la presente campaña.
Freddy Peralta domina y los Bravos siguen tropezando
Desde el montículo, Freddy Peralta ofreció una actuación sólida para acreditarse la victoria. El lanzador trabajó cinco entradas en las que permitió apenas una carrera y cuatro imparables, logrando escapar de una situación complicada en el primer episodio cuando los Bravos llenaron las bases sin outs.
Mientras Peralta cumplía con su labor, Bryce Elder vivía una tarde para el olvido. El abridor de Atlanta permitió seis carreras y diez hits en poco más de cuatro entradas, registrando sus peores cifras de la temporada.
La derrota representa otro golpe para unos Bravos que habían mostrado una consistencia notable durante gran parte del calendario. De hecho, antes de esta reciente mala racha, Atlanta solo había perdido dos de sus primeras veinte series del año.
El ambiente en el Citi Field también contribuyó al espectáculo. Más de 40 mil aficionados celebraron no solo la victoria de los Mets, sino también los momentos destacados del campeonato conquistado por Nueva York en las Finales de la NBA, creando una atmósfera festiva que acompañó una de las actuaciones más completas del conjunto neoyorquino en la temporada.
Con este resultado, los Mets buscan convertir esta serie en un punto de inflexión, mientras los Bravos intentan recuperar rápidamente el ritmo que los ha mantenido como uno de los principales candidatos en las Grandes Ligas.
Por: Noticonexion/AP