El taekwondista dominicano Wilfrido de la Cruz cumplió la promesa que hizo a sus entrenadores y se convirtió en protagonista de una jornada histórica para la República Dominicana en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
«Desde que llegué aquí estaba enfocado en eso. Se lo prometí a mis entrenadores: que iba a conseguir el oro. Confiaron en mí y les cumplí», expresó el atleta tras conquistar la medalla de oro en la categoría masculina de -54 kilogramos.
Su triunfo no solo representó una victoria personal, sino también un nuevo impulso para la delegación dominicana, que continúa sumando éxitos en la competición internacional.
Wilfrido de la Cruz transforma la presión en motivación
El camino hacia el oro estuvo acompañado de grandes expectativas, especialmente por competir ante el público local. Sin embargo, Wilfrido de la Cruz aseguró que logró convertir esa presión en energía positiva durante sus combates.
«Cogí la presión a mi favor. Como tenía al público apoyándome, dije: ‘No hay problema, el hombre soy yo y tengo que conseguir la medalla’», manifestó después de la competencia.
El atleta agradeció el respaldo recibido por los aficionados dominicanos y destacó que sentir el apoyo del país fue un elemento clave para mantener la concentración hasta alcanzar el objetivo.
La victoria confirma además la evolución de De la Cruz dentro del taekwondo internacional. En 2026 ya había conseguido una medalla de plata en el Campeonato Panamericano de Taekwondo, también en la división de -54 kilogramos, demostrando que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.
Como comentario, la historia de Wilfrido refleja uno de los elementos más importantes del deporte de alto rendimiento: la capacidad de transformar la presión en determinación. En escenarios donde cada detalle puede definir una competencia, la confianza y la preparación mental pueden marcar la diferencia entre participar y convertirse en campeón.
República Dominicana suma más oro y alcanza una cifra histórica
Con la victoria de Wilfrido de la Cruz, la República Dominicana llegó a tres medallas de oro durante esta etapa de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La primera presea dorada fue conquistada por la judoca Ana Rosa, quien se impuso por ippon ante la colombiana María Villalba en la final de la categoría de -57 kilogramos.
La segunda medalla de oro llegó gracias a la judoca Esmeralda Damiano, campeona en la categoría femenina de -70 kilogramos.
Además de los títulos obtenidos, la delegación dominicana alcanzó un momento simbólico al llegar a las 1,000 medallas históricas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Según el conteo del Comité Olímpico Dominicano, el país inició Santo Domingo 2026 con 993 preseas acumuladas. Luego de sumar cinco medallas el sábado y otras dos durante la jornada del domingo, alcanzó la cifra histórica.
El esquí náutico aporta las medallas que completan el récord dominicano
La marca de las 1,000 medallas fue completada con dos preseas de bronce obtenidas en esquí náutico por la dominicana Francesca Pigozzi.
Pigozzi consiguió el bronce en la modalidad de figuras femenina con una puntuación de 1,870 puntos. La prueba fue dominada por Colombia, con Daniela Verswyvel ganando el oro y Martina Piedrahita obteniendo la plata.
Posteriormente, la atleta dominicana volvió a subir al podio en la modalidad de salto femenino, donde logró otra medalla de bronce con una marca de 18.5.
Estos resultados consolidan una jornada especial para el deporte dominicano, que combina nuevos campeones como Wilfrido de la Cruz con momentos históricos para la delegación nacional.
El oro en taekwondo, las victorias del judo y el aporte del esquí náutico muestran el crecimiento deportivo del país y elevan las expectativas para el resto de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
Por: Noticonexion