Dominicana supera a Venezuela y avanza invicta en el Clásico Mundial
La novena de la República Dominicana aplicó la misma fórmula que ha llenado de ilusión a más de 11 millones de dominicanos: una ofensiva explosiva y un relevo confiable que vuelve casi imposible cualquier remontada rival. Con esa combinación, los quisqueyanos superaron su primer gran desafío en el Clásico Mundial de Béisbol, al vencer 7-5 a Venezuela.
La victoria consolidó el paso perfecto del equipo dirigido por Albert Pujols, que terminó como líder invicto del Grupo D con marca de 4-0. Ahora, la selección dominicana se prepara para enfrentar a Corea del Sur en busca del boleto a la semifinal del torneo.
Más allá del resultado, el equipo dominicano ha demostrado un balance que lo convierte en uno de los grandes favoritos del campeonato: poder ofensivo, profundidad en el lineup y un bullpen que responde en los momentos de presión.
Jonrones que marcaron la diferencia

El partido se inclinó a favor de los dominicanos gracias a la potencia de sus bates. Fernando Tatis Jr. conectó un cuadrangular de tres carreras en la cuarta entrada que amplió la ventaja y encendió a los miles de fanáticos dominicanos presentes en el estadio.
También se unieron a la fiesta ofensiva Juan Soto, quien disparó jonrón de dos carreras, además de Vladimir Guerrero Jr. y Ketel Marte, que aportaron cuadrangulares solitarios. En total, la ofensiva dominicana sumó 11 imparables, mostrando la profundidad de un lineup capaz de producir carreras en cualquier momento.
Ese poder ofensivo ha sido una constante durante el torneo y confirma lo que muchos analistas ya señalan: cuando los bates dominicanos se activan, pocos equipos pueden seguirles el ritmo.
El relevo vuelve a salvar la noche
Desde el montículo, Sandy Alcántara trabajó tres entradas en las que permitió cinco hits y tres carreras. Sin embargo, el bullpen dominicano volvió a demostrar por qué ha sido uno de los puntos fuertes del equipo.
Los relevistas Huáscar Brazobán, Seranthony Domínguez, Dennis Santana y Camilo Doval mantuvieron el control del juego con entradas sin permitir anotaciones.
El drama llegó en el noveno episodio cuando Abner Uribe llenó las bases sin outs tras conceder tres boletos consecutivos. Pero el relevo dominicano logró cerrar el partido con una doble matanza defensiva que desató la celebración.
Ese momento reflejó el carácter del equipo: incluso bajo presión, Dominicana encuentra la forma de salir adelante.
Una fiesta dominicana dentro y fuera del estadio

El encuentro se disputó en el LoanDepot Park de Miami, donde más de 36 mil fanáticos crearon un ambiente prácticamente dominicano. La fiesta comenzó incluso antes del primer lanzamiento, cuando el merenguero Toño Rosario animó a los seguidores con un concierto previo al partido.

Mientras tanto, en la Santo Domingo, cientos de fanáticos se congregaron en el Malecón y otros puntos de la ciudad para seguir el juego en pantallas gigantes, celebrando cada batazo y cada out como si estuvieran en el estadio.
La victoria no solo aseguró el liderato del grupo para los dominicanos, sino que también reafirmó algo que se siente en cada rincón del país: la ilusión de volver a conquistar el título del Clásico Mundial está más viva que nunca. ⚾🇩🇴
Por: Noticonexion