Fin de una condena de tres décadas
Con 49 años de edad, Mario José Redondo Llenas sale de prisión este martes 5 de mayo, tras cumplir los 30 años de condena que le fueron impuestos por el secuestro y asesinato de su primo, José Rafael Llenas Aybar, de apenas 12 años. La decisión se produce luego de que la jueza interina de la Ejecución de la Pena de San Cristóbal, Miolany Herasme Morillo, ordenara su “inmediata puesta en libertad” mediante una resolución emitida el pasado 28 de abril.
El cumplimiento íntegro de la sentencia marca el cierre de uno de los casos más impactantes en la historia judicial dominicana, donde la ley se impone en términos estrictos, pero deja abiertas interrogantes sobre el alcance de la justicia frente a crímenes de alto impacto social.
Un caso que marcó a toda una nación
El crimen, ocurrido en mayo de 1996, conmocionó profundamente a la sociedad dominicana. Por este hecho también fue condenado Juan Manuel Moliné Rodríguez, quien cumplió una pena de 20 años de prisión y recuperó su libertad en 2016.
Ambos jóvenes, de 18 y 19 años en ese momento, confesaron su participación en el homicidio agravado. Más allá de la condena judicial, el caso dejó una huella imborrable en la memoria colectiva del país, evidenciando cómo un acto de violencia extrema puede transformar la percepción social sobre la seguridad, la familia y la justicia.
Un crimen que estremeció al país
La tragedia comenzó cuando el menor pidió permiso a su madre, Ileana Aybar de Llenas, para salir con su primo. Horas después, lo que parecía una salida normal se convirtió en una intensa búsqueda nacional. El cuerpo del niño fue encontrado al día siguiente con 34 puñaladas, en un arroyo del kilómetro 24 de la autopista Duarte.
Las investigaciones revelaron que el plan inicial era exigir 10 millones de pesos como rescate. Sin embargo, el desenlace fue brutal. Según las confesiones, Redondo Llenas perpetró el ataque mientras su cómplice sostenía a la víctima. Este hecho no solo estremeció por su crueldad, sino también por la cercanía familiar entre víctima y victimario, lo que incrementó el nivel de indignación social.
Intentos fallidos de libertad anticipada
Durante su tiempo en prisión, tanto Mario José Redondo Llenas como Juan Manuel Moliné Rodríguez intentaron obtener la libertad condicional, sin éxito. En el caso de Redondo, también buscó anular la sentencia alegando violaciones al debido proceso, incluyendo cuestionamientos sobre la naturaleza de la pena impuesta.
A pesar de estos intentos, la justicia dominicana mantuvo la condena hasta su cumplimiento total. Ahora, con su salida de prisión, se reabre un debate inevitable: ¿hasta qué punto el cumplimiento de una pena cierra realmente las heridas de un crimen que marcó a toda una sociedad?
Por: Noticonexion