Sociedad Dominicana de Pediatría respalda vacunas ante cambios en la agenda de EE. UU.
La Sociedad Dominicana de Pediatría reafirmó su respaldo al programa nacional de vacunación y defendió que las decisiones sanitarias aplicadas en República Dominicana respondan a la evidencia científica, al perfil epidemiológico y a las necesidades de la población infantil.
El pronunciamiento surge luego de que Estados Unidos impulsara cambios en sus políticas de inmunización dentro de la agenda Make America Healthy Again (MAHA), generando un debate internacional sobre el calendario de vacunas y las estrategias para prevenir enfermedades.
Pediatras dominicanos defienden el esquema nacional de vacunación
La Sociedad Dominicana de Pediatría manifestó que respeta las decisiones que adopten otros países respecto a sus esquemas de vacunación, pero mantiene un respaldo firme a los lineamientos establecidos en República Dominicana por la Dirección de Inmunoprevenibles por Vacunas del Ministerio de Salud Pública.
El gremio explicó que las recomendaciones nacionales están sustentadas en evidencia científica y en criterios establecidos por comités de expertos nacionales e internacionales, tomando en cuenta las condiciones epidemiológicas y las necesidades sanitarias de los niños dominicanos.
“Respetamos las decisiones soberanas que otros estados adopten respecto a sus esquemas de vacunación; sin embargo, reafirmamos que el programa nacional responde a criterios técnicos validados para el contexto propio”, sostuvo la organización.
La posición de los pediatras coloca nuevamente sobre la mesa la importancia de mantener una política de vacunación basada en datos científicos, especialmente cuando las modificaciones adoptadas en otros países pueden generar dudas entre padres y tutores.
En ese sentido, la sociedad exhortó a los profesionales de la salud a orientar de manera clara y oportuna a las familias sobre la seguridad, eficacia y valor preventivo de las vacunas.
¿Qué incluye el esquema de vacunación infantil en República Dominicana?
El esquema de vacunación infantil dominicano se apoya en la vigilancia epidemiológica y en recomendaciones de organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En los primeros días de vida se administran vacunas como la BCG, para prevenir formas graves de tuberculosis, y la vacuna contra la hepatitis B, con el objetivo de reducir el riesgo de transmisión de madre a hijo.
A partir de los dos meses se incorporan vacunas como la pentavalente, que protege contra enfermedades como difteria, tétanos, tosferina, hepatitis B y enfermedades causadas por Haemophilus influenzae tipo B. También se contempla la vacuna contra el neumococo.
Posteriormente se administran vacunas contra rotavirus, sarampión, rubéola y paperas, además de los refuerzos correspondientes para mantener la protección durante las distintas etapas de la infancia.
El esquema también contempla la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) para niños y niñas de entre 9 y 14 años, una medida orientada a prevenir enfermedades asociadas a este virus.
La defensa del esquema por parte de los pediatras resulta especialmente relevante porque las vacunas no solo protegen a quienes las reciben, sino que también contribuyen a reducir la circulación de enfermedades prevenibles dentro de la comunidad.
Agenda MAHA genera debate sobre las vacunas
La controversia surge en medio de la expansión de la agenda Make America Healthy Again (MAHA), una estrategia impulsada en Estados Unidos para enfrentar factores relacionados con el aumento de enfermedades crónicas infantiles.
La iniciativa plantea intervenir en áreas como el consumo de alimentos ultraprocesados, la exposición a sustancias químicas ambientales, la falta de actividad física, el estrés crónico y lo que la administración estadounidense denomina “sobremedicalización”.
La Embajada de Estados Unidos en República Dominicana comunicó recientemente su respaldo a la expansión de esta agenda en el país, mientras que desde Washington también se han promovido cambios y revisiones relacionadas con las recomendaciones de vacunación infantil.
Estos planteamientos han generado una fuerte controversia científica, debido a que organizaciones médicas han advertido sobre las consecuencias que podría tener disminuir o espaciar determinadas inmunizaciones sin contar con evidencia científica sólida.
Para República Dominicana, la discusión representa un desafío adicional: mantener informada a la población y evitar que los cambios en las políticas sanitarias de otras naciones generen confusión sobre el programa nacional.
El comentario que deja esta controversia es claro: las decisiones sobre vacunación deben comunicarse con transparencia y sustentarse en evidencia, especialmente cuando están en juego la salud y la protección de los niños. La discusión puede ser legítima, pero cualquier modificación del esquema dominicano debe responder a las condiciones epidemiológicas del país y a evaluaciones realizadas por sus autoridades sanitarias y especialistas.
Por: Noticonexion