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El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó que su país mantiene negociaciones “sin interrupción” con Estados Unidos para buscar una salida al conflicto armado que enfrenta a ambas naciones, mediante la intermediación de países como Pakistán y Catar.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista con la cadena iraquí Al-Akhbariya, citada este miércoles 21 de octubre de 2026 por la agencia estatal iraní IRNA. El anuncio se produce en medio de las tensiones militares en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
El diálogo diplomático representa una oportunidad para reducir las hostilidades, aunque las diferencias entre Washington y Teherán continúan dificultando la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo. La situación también mantiene en alerta a los mercados energéticos internacionales, debido a la importancia estratégica de esta vía para el comercio mundial.
Irán condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz a un acuerdo
Araqchi explicó que Irán presentó en septiembre un plan de siete días para avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz, condicionado al cumplimiento de varias exigencias, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval y de las sanciones contra el petróleo iraní.
La propuesta también contempla el cese de la guerra en todos los frentes y la liberación de fondos iraníes congelados en el extranjero, además de otras medidas que Teherán considera necesarias para garantizar un entendimiento.
Según el canciller iraní, el plan establecía que el estrecho debía estar completamente abierto para el sexto día del período previsto. Sin embargo, señaló que las autoridades estadounidenses comunicaron su disposición a aceptar las condiciones planteadas, aunque solicitaron incorporar cláusulas adicionales.
El funcionario no ofreció detalles sobre las nuevas exigencias de Washington, por lo que todavía no está claro cuáles son los principales puntos de desacuerdo entre ambas partes.
La disputa por esta ruta marítima tiene repercusiones que van más allá de la confrontación militar. Cualquier interrupción prolongada del tránsito de petroleros puede afectar los precios internacionales de la energía, elevar los costos del transporte y generar incertidumbre en la economía mundial.
Estados Unidos e Irán mantienen diferencias sobre las condiciones de paz
El jefe de la diplomacia iraní manifestó que su país estaría dispuesto a abordar otros asuntos una vez que se cumplan las cláusulas contempladas en el acuerdo inicial.
Araqchi sostuvo que, en la etapa final de las conversaciones, las partes podrían discutir las cuestiones pendientes y buscar una solución definitiva al conflicto. No obstante, evitó precisar cuáles serían los temas adicionales que podrían incorporarse a las negociaciones.
La posición iraní refleja el interés de Teherán en vincular la reapertura del estrecho de Ormuz con el levantamiento de las medidas de presión económica y el fin de las operaciones militares. Washington, por su parte, mantiene su interés en garantizar la navegación por esta ruta estratégica.
Hasta el momento, las declaraciones del canciller no confirman que exista un acuerdo definitivo ni que las condiciones para poner fin a la guerra hayan sido aceptadas en su totalidad.
En este escenario, la continuidad del diálogo constituye un elemento importante para evitar una mayor escalada, aunque el resultado dependerá de la capacidad de ambos gobiernos para superar sus diferencias y alcanzar compromisos verificables.
Pakistán refuerza su papel como mediador en las negociaciones
El jefe del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, llegó a Teherán el martes con el objetivo de impulsar las conversaciones de paz entre Irán y Estados Unidos, en las que Islamabad desempeña un papel de intermediación.
La visita se produjo después de que el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, calificara de “insuficiente e incompleta” la respuesta de Washington al plan de siete días presentado por Teherán.
Pakistán se ha convertido en uno de los principales canales de comunicación entre ambas potencias, en un esfuerzo por acercar posiciones y facilitar una salida diplomática a la guerra, iniciada el 28 de febrero, según la información difundida.
Mientras avanzan estos contactos, la situación en el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales focos de tensión. Las fuerzas iraníes mantienen acciones contra buques que intentan atravesar la zona, mientras Estados Unidos busca garantizar la libertad de navegación para los petroleros y otras embarcaciones comerciales.
El desenlace de las negociaciones será determinante para la estabilidad de Oriente Medio y para el comercio internacional. Un acuerdo que permita reabrir de manera segura esta vía marítima y detener las hostilidades podría reducir los riesgos económicos y militares; por el contrario, un fracaso diplomático prolongaría la incertidumbre y aumentaría la presión sobre los mercados energéticos.
Por: Noticonexion/efe/afp