La guerra contra Irán ha representado un costo aproximado de 37.500 millones de dólares para Estados Unidos, según informó el secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante una comparecencia ante el Senado. La nueva cifra supera la estimación anterior de 29.000 millones de dólares y refleja el impacto económico que ha tenido el conflicto desde su inicio.
Al responder preguntas del senador demócrata Dick Durbin, Hegseth explicó que el monto no solo contempla los gastos ya realizados, sino también las proyecciones de desembolsos hasta el cierre del actual año fiscal, previsto para el 30 de septiembre.
Los costos incluyen operaciones, mantenimiento y personal militar
El secretario de Defensa detalló que la estimación de 37.500 millones de dólares incorpora diversos conceptos, entre ellos la paga del personal militar, los gastos de operación y mantenimiento, así como otros costos derivados de las acciones desplegadas en el conflicto.
Cuando fue consultado sobre la posibilidad de que el costo aumente si continúan las hostilidades, Hegseth indicó que parte de esa proyección ya contempla el gasto previsto hasta finales de septiembre, aunque reconoció que la evolución del conflicto podría influir en futuras estimaciones.
La Administración Trump solicita más fondos para defensa
Durante su intervención, Pete Hegseth también instó al Congreso de Estados Unidos a aprobar una solicitud de 67.000 millones de dólares en financiamiento suplementario para el área de defensa.
Según explicó, esos recursos permitirían mantener la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas, reemplazar el equipo utilizado en las operaciones militares y acelerar la adquisición de municiones y nuevos sistemas de armas.
El funcionario aclaró que se trata de una financiación de emergencia que no sustituye el presupuesto ordinario de defensa, al tiempo que reiteró la meta de alcanzar un presupuesto militar de 1,5 billones de dólares para el año fiscal 2026.
El conflicto mantiene en alerta a la comunidad internacional
Los ataques aéreos lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciados el 28 de febrero, tuvieron como objetivo declarado impedir que la República Islámica desarrollara armas nucleares. Sin embargo, el conflicto ha continuado generando una creciente preocupación internacional.
Aunque en abril se alcanzó un alto el fuego y un acuerdo marco para futuras negociaciones, la reanudación de los enfrentamientos entre las partes ha elevado nuevamente el riesgo de una escalada militar en la región. De acuerdo con el Ejército estadounidense, 18 militares han perdido la vida desde el inicio de las operaciones.
Más allá del elevado costo económico, la prolongación de la guerra plantea importantes desafíos para la estabilidad de Medio Oriente y para las finanzas de Estados Unidos. A medida que aumentan los gastos militares y se intensifican las tensiones diplomáticas, crece el debate sobre el impacto que este conflicto podría tener tanto en la seguridad internacional como en la economía estadounidense.
Por: Noticonexion/efe/afp