Cientos de trabajadores marcharon este viernes por las calles de Santo Domingo en demanda de soluciones al alto costo de la vida, aumentos salariales y el respeto a la cesantía laboral, en el marco del Día Internacional del Trabajo.
La movilización avanzó hasta las inmediaciones del Palacio Nacional, donde los manifestantes fueron recibidos por un amplio dispositivo de seguridad. La zona permaneció acordonada con vallas metálicas y presencia de agentes antimotines de la Policía Nacional.
Demandas económicas y laborales en el centro de la protesta
Los manifestantes, pertenecientes a diversas organizaciones sindicales, exigieron un aumento e indexación de salarios acorde al costo de la vida, así como la defensa de la cesantía laboral como derecho fundamental.
También reclamaron una reforma profunda del sistema de seguridad social, orientada a priorizar los derechos de los trabajadores por encima de los intereses económicos. A esto se suman solicitudes como la reducción de impuestos en bienes esenciales, el pago de prestaciones laborales pendientes y el respeto a la libertad sindical.
En el fondo, estas exigencias reflejan una preocupación creciente: el desfase entre los ingresos y el costo real de vivir en el país, una brecha que, lejos de cerrarse, parece ampliarse con el paso del tiempo.
Reclamos sociales y rechazo a proyectos polémicos
Más allá de lo laboral, los participantes también expresaron demandas vinculadas a derechos sociales, como el acceso a salud, educación y vivienda digna, además del apoyo a la producción nacional y la soberanía alimentaria.
Durante la protesta, se escucharon consignas contra la corrupción y se exhibieron pancartas con mensajes como “Cero impunidad, justicia en Senasa” y “No a la contrarreforma laboral”. Asimismo, manifestaron su rechazo al proyecto minero Romero en San Juan de la Maguana, al considerar que representa un riesgo para el medio ambiente.
Este tipo de movilizaciones evidencia cómo las demandas laborales suelen entrelazarse con problemáticas sociales más amplias, configurando un escenario donde el descontento no se limita a un solo sector.
Tensión por la cesantía en la reforma laboral
El debate sobre la cesantía laboral ha sido uno de los puntos más sensibles. El presidente de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), Gabriel del Río, criticó la postura de sectores empresariales que buscan modificar este derecho dentro de la reforma al Código de Trabajo.
Según explicó, existe un amplio consenso político para mantener la cesantía, incluyendo posiciones favorables dentro del Gobierno encabezado por Luis Abinader.
La comisión de la Cámara de Diputados que estudia el proyecto ya habría aprobado no tocar este aspecto, lo que ahora será discutido en el pleno legislativo. Para muchos trabajadores, este punto representa una línea roja, ya que su eliminación podría afectar directamente la estabilidad laboral.
Advertencias de más protestas y presión sindical
Dirigentes sindicales, como Eduardo Hidalgo de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), informaron que entregaron un documento con sus demandas al presidente Abinader, advirtiendo que las movilizaciones podrían intensificarse si no hay respuestas concretas.
Por su parte, Rafael (Pepe) Abreu, de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), alertó que modificar la cesantía sería un “golpe mortal” para la paz social, especialmente para sectores vulnerables como jóvenes y mujeres.
Mientras tanto, el diputado y sindicalista Jacobo Ramos aseguró que no habrá retrocesos en ese derecho y expresó confianza en que el nuevo Código de Trabajo sea aprobado pronto, incorporando mejoras en salarios y seguridad social.
En medio de este escenario, queda claro que la discusión no es solo técnica ni legislativa. Se trata de una pulseada entre distintos intereses sobre el modelo laboral del país, donde los trabajadores han decidido salir a las calles para dejar claro que no están dispuestos a ceder conquistas históricas sin dar la batalla.
Por: Noticonexion