El Gobierno dominicano dio inicio a la planificación de la política presupuestaria para 2027, con la expectativa de que la economía nacional experimente un repunte tras los efectos provocados por la crisis en el Medio Oriente. La estrategia financiera del Poder Ejecutivo estará orientada a impulsar sectores considerados clave para el desarrollo del país, como la educación, la salud, la infraestructura, la productividad y el fortalecimiento de la institucionalidad.
Las proyecciones oficiales, sustentadas en los análisis del viceministro de Análisis Económico y Social del Ministerio de Hacienda y Economía, Alexis Cruz, estiman que la economía dominicana podría crecer hasta un 4.8 % durante 2027, un escenario que serviría de base para ejecutar un presupuesto enfocado en consolidar el crecimiento y mejorar la calidad de vida de la población.
Infraestructura y movilidad liderarán la inversión pública
Durante una reunión del Consejo de Gobierno, encabezada por el presidente Luis Abinader, fueron aprobados los primeros lineamientos de la política presupuestaria que servirá de base para la elaboración del Presupuesto General del Estado correspondiente a 2027.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, explicó que entre las principales prioridades figuran la construcción del Monorriel de Santo Domingo y la culminación del Sistema Integrado de Transporte de Santiago, proyectos que buscan transformar la movilidad urbana y fortalecer la competitividad del país.
Asimismo, el plan contempla inversiones en acueductos, saneamiento, viviendas, redes de infraestructura y diversas obras de desarrollo distribuidas en distintas provincias. La intención es mantener un ritmo sostenido de inversión pública que permita dinamizar la economía y generar nuevas oportunidades de empleo.
La apuesta por grandes proyectos de infraestructura refleja la visión del Gobierno de utilizar la inversión pública como motor del crecimiento económico. Sin embargo, el verdadero impacto dependerá de que las obras se ejecuten con eficiencia, transparencia y dentro de los plazos establecidos, garantizando beneficios reales para la ciudadanía.
Educación y salud seguirán ocupando un lugar prioritario
En materia educativa, el Gobierno anunció que mantendrá la inversión equivalente al 4.05 % del Producto Interno Bruto (PIB) destinada al sistema educativo, además de continuar desarrollando el Plan Horizonte 2034, enfocado en elevar los niveles de aprendizaje y ampliar la cobertura de infraestructura escolar.
Dentro de ese programa también se incluyen la construcción y ampliación de centros educativos, nuevas aulas y la expansión del Programa Nacional de Transporte Escolar, con el propósito de mejorar el acceso de miles de estudiantes a una educación de mayor calidad.
En el sector salud, la política presupuestaria prevé la continuidad de hospitales estratégicos, el fortalecimiento de las Unidades de Atención Primaria, la expansión de la Red Nacional de Emergencias y la permanencia de los programas de protección social dirigidos a los sectores más vulnerables frente a posibles crisis económicas o eventos externos.
Un presupuesto alineado con Meta RD 2036
Según explicó José Ignacio Paliza, la política presupuestaria estará alineada con los objetivos estratégicos de Meta RD 2036, iniciativa que busca consolidar un modelo de desarrollo sostenible mediante el fortalecimiento del capital humano, el incremento de la productividad, el desarrollo del capital físico y el fortalecimiento de la institucionalidad.
El funcionario afirmó que cada peso contemplado en el Presupuesto 2027 estará orientado a impulsar la transformación económica y social del país, priorizando las inversiones públicas y preservando las políticas sociales que benefician a la población.
De acuerdo con la Ley Orgánica de Presupuesto, el Poder Ejecutivo deberá presentar el proyecto de Presupuesto General del Estado al Congreso Nacional a más tardar el 1 de octubre, mientras que el Poder Legislativo dispondrá hasta el 31 de diciembre para conocerlo y aprobarlo.
La planificación presupuestaria constituye una de las herramientas más importantes para definir el rumbo económico de un país. El desafío será traducir estas proyecciones y prioridades en resultados tangibles que fortalezcan los servicios públicos, impulsen la inversión y mantengan la estabilidad fiscal que demanda la economía dominicana.
Por: Noticonexion