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El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió este lunes 26 de octubre de 2026 sobre el riesgo de una posible limpieza étnica en Hebrón, ciudad de Cisjordania ocupada, donde el Ejército de Israel lleva a cabo una amplia operación militar tras la muerte de dos soldados en un ataque.
En un comunicado, Türk señaló que las medidas adoptadas por las autoridades israelíes generan preocupación por posibles violaciones del derecho internacional, especialmente debido a las órdenes de evacuación, las demoliciones y el desplazamiento de residentes de varios sectores de la ciudad.
“El castigo colectivo constituye una grave violación del derecho internacional. Las amenazas de vaciar y borrar barrios enteros también suscitan serias preocupaciones sobre una posible limpieza étnica”, expresó el alto comisionado.
De acuerdo con la municipalidad de Hebrón, 3,189 personas fueron obligadas a abandonar sus hogares como consecuencia de la operación militar. La situación ha generado preocupación por las condiciones en las que se encuentran las familias desplazadas y por la posibilidad de que pierdan el acceso a sus viviendas, negocios y servicios esenciales.
La advertencia de Naciones Unidas vuelve a situar la protección de la población civil en el centro de la atención internacional, en un contexto marcado por las tensiones en Cisjordania y las consecuencias humanitarias del conflicto israelí-palestino.
Operación militar en Hebrón provoca desplazamientos y destrucción de viviendas
La operación israelí comenzó después de un ataque ocurrido el viernes, en el que dos palestinos mataron a dos soldados en un puesto de control próximo a Hebrón. Los atacantes murieron posteriormente durante un tiroteo, según la información difundida sobre el incidente.
Tras el ataque, las tropas israelíes ingresaron en el barrio de Ein Deir Baha, donde residían los dos palestinos señalados como responsables, y ordenaron a los habitantes recoger sus pertenencias y abandonar la zona.
El alto comisionado de la ONU describió la intervención como una operación agresiva que ha provocado el desplazamiento forzoso de miles de palestinos, además de daños en viviendas y establecimientos comerciales y restricciones a la libertad de movimiento.
Türk manifestó que las medidas aplicadas suscitan serias dudas sobre el uso necesario y proporcional de la fuerza, e instó a las autoridades israelíes a poner fin a las actuaciones que puedan vulnerar los derechos fundamentales de la población.
También advirtió que las restricciones de movimiento están obligando a numerosas personas a permanecer en sus hogares o en barrios cercanos, lo que limita sus posibilidades de buscar refugio, acceder a servicios básicos y desarrollar sus actividades cotidianas.
La situación plantea un desafío humanitario importante: las evacuaciones y las restricciones de circulación pueden dejar a familias sin condiciones adecuadas de alojamiento y dificultar el acceso a alimentos, atención médica y otros recursos esenciales. Por ello, la protección de los civiles y la posibilidad de regresar a sus hogares constituyen aspectos centrales de las exigencias planteadas por Naciones Unidas.
Volker Türk exige el retorno de los desplazados y compensaciones
El responsable de derechos humanos de la ONU cuestionó las declaraciones de altos funcionarios israelíes que, según indicó, sugieren que las medidas adoptadas tienen un carácter punitivo y buscan infundir miedo entre la población.
“Las declaraciones de altos responsables del gobierno israelí indican que las medidas aplicadas tienen un carácter punitivo y están destinadas a infundir miedo. Esto es inaceptable”, afirmó Türk.
El alto comisionado pidió que las personas desplazadas puedan regresar a sus hogares y reclamó garantías de compensación y reparación por los desalojos, las demoliciones ilegales y los desplazamientos asociados.
Sus declaraciones ponen de relieve las obligaciones que impone el derecho internacional humanitario a las partes involucradas en un conflicto, entre ellas la protección de la población civil y las restricciones aplicables a los desplazamientos forzosos. La calificación jurídica de los hechos concretos dependerá de las circunstancias y de las pruebas disponibles, mientras que la advertencia sobre una posible limpieza étnica expresa la preocupación manifestada por el organismo internacional.
La evolución de la situación en Hebrón será determinante para conocer el alcance de los daños, el número de personas que podrán regresar y las condiciones en las que se producirá ese retorno.
António Guterres expresa preocupación por la situación en Cisjordania
La advertencia de Türk coincidió con las declaraciones del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien expresó su profunda preocupación por las acciones israelíes en Cisjordania durante una visita a Egipto.
Guterres señaló que el territorio palestino atraviesa un escenario cada vez más restrictivo para sus habitantes y advirtió sobre el riesgo de que se agraven las consecuencias humanitarias de las operaciones y medidas de seguridad.
“Estamos asistiendo a un entorno cada vez más coercitivo, con el espectro de una limpieza étnica cada vez más presente. Esto debe terminar”, manifestó el secretario general.
Las declaraciones de ambos representantes de Naciones Unidas reflejan la creciente preocupación internacional por el desplazamiento de palestinos y las restricciones que afectan a comunidades de Cisjordania ocupada.
Mientras continúan las operaciones israelíes en Hebrón, la atención se centra en la protección de los civiles, el respeto al derecho internacional y las garantías para que las personas desplazadas puedan regresar de manera segura. La respuesta de las autoridades y la evolución de los acontecimientos serán claves para determinar el alcance de las consecuencias humanitarias y las posibles responsabilidades derivadas de las acciones denunciadas.
Por: Noticonexion/efe/afp