Enfermeras de las cuatro provincias del Suroeste paralizaron este martes sus labores para exigir cumplimiento a varias demandas, así como acuerdos firmados con el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud (SNS).
La convocatoria de paralización de los servicios de enfermería fue a personas que laboran en el Hospital Regional Docente Universitario Jaime Mota, y los hospitales provinciales de Neyba, Jimaní y Pedernales.
Durante la protesta, los centros de salud solo ofrecieron atención en emergencias y áreas críticas, como medida de presión al incumplimiento por parte de las autoridades.
Según las enfermeras, el Ministerio de Salud y el SNS han violado acuerdos previos, incluyendo la falta de aplicación de incentivos prometidos desde hace más de una década.
Además, denunciaron que muchas profesionales de enfermería aún figuran como auxiliares pese a tener títulos, se han producido desvinculaciones injustificadas, y se continúa sin el nombramiento de auxiliares y técnicos necesarios para cubrir la demanda.
“Fuimos nosotras quienes lo dimos todo durante la pandemia, y hoy el sistema de salud nos da la espalda”, expresó una de las manifestantes frente al Hospital Jaime Mota, donde decenas de enfermeras alzaron pancartas con sus exigencias.
La lucha del personal de enfermería en la región Suroeste refleja una deuda pendiente del sistema de salud con quienes han sido columna vertebral en las crisis sanitarias. Es hora de que las autoridades escuchen y cumplan lo prometido a estas profesionales que cada día sostienen la atención médica en condiciones muchas veces precarias.
Por: Noticonexion