La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo y el Banco Interamericano de Desarrollo avanzan en uno de los proyectos hídricos más ambiciosos de los últimos años en República Dominicana, enfocado en fortalecer la seguridad de abastecimiento de agua potable para el Gran Santo Domingo, Monte Plata y Sánchez Ramírez.
Durante una reunión de alto nivel celebrada en las oficinas del BID en Santo Domingo, ambas instituciones socializaron los resultados preliminares del estudio integrado de disponibilidad hídrica y resiliencia del sistema Hatillo–Gran Santo Domingo, considerado clave para enfrentar el creciente riesgo de sequías extremas y garantizar el suministro de agua a millones de personas.
Hatillo aportaría 125 millones de galones diarios de agua
El director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo, Felipe Suberví, explicó que el proyecto contempla una primera fase capaz de aportar aproximadamente 125 millones de galones diarios de agua, equivalentes a 5.5 metros cúbicos por segundo.
El suministro beneficiaría directamente al municipio de Cotuí, Monte Plata y al Gran Santo Domingo, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante períodos de sequía y crecimiento poblacional.
Según los análisis técnicos presentados, el esquema actualizado del programa permitiría mejorar significativamente la resiliencia climática y la seguridad hídrica del país, garantizando una mayor continuidad y calidad en el servicio de agua potable.
Además, los expertos indicaron que las mejoras estructurales impulsadas por la CAASD —incluyendo reducción de pérdidas, sectorización y optimización operativa— evitarían la necesidad de avanzar hacia fases posteriores de mayor extracción.
Alertan sobre riesgo de sequías extremas en la región
Uno de los puntos más relevantes del encuentro fue la advertencia sobre el impacto del cambio climático y la posibilidad de que la región enfrente crisis similares a las registradas en ciudades como Montevideo y São Paulo, donde millones de personas llegaron a experimentar serias dificultades de abastecimiento de agua.
Los representantes de la CAASD y del BID coincidieron en que República Dominicana debe prepararse para escenarios de alta presión hídrica, especialmente en el Gran Santo Domingo, donde la demanda continúa creciendo de manera acelerada.
En ese contexto, el sistema Hatillo fue definido como una infraestructura estratégica para proteger el abastecimiento futuro de agua potable y aumentar la capacidad de adaptación del país frente a fenómenos climáticos extremos.
El debate sobre la gestión del agua cobra cada vez más importancia en América Latina, donde varias ciudades enfrentan estrés hídrico debido al crecimiento urbano, la contaminación y las alteraciones climáticas. La situación obliga a los gobiernos a acelerar inversiones en sistemas de almacenamiento, distribución y preservación de recursos acuíferos.
Gobierno proyecta concluir la obra en 2028
El director de la CAASD informó que el proyecto ha sido impulsado por el presidente Luis Abinader con financiamiento del BID y una contrapartida del Estado dominicano.
“Este proyecto busca solucionar el déficit de agua que por décadas ha afectado al Gran Santo Domingo”, expresó Suberví, quien aseguró que la iniciativa estaría lista para el año 2028.
En la reunión participaron representantes técnicos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana, Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y Barrick Pueblo Viejo, consolidando una mesa técnica multisectorial enfocada en garantizar la sostenibilidad del recurso hídrico.
La iniciativa representa no solo una obra de infraestructura, sino también una apuesta estratégica frente a uno de los mayores desafíos del futuro: asegurar agua potable suficiente para una población urbana cada vez más vulnerable a los efectos del cambio climático.
Por: Noticonexion