Los líderes del G7 y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, coincidieron en la necesidad de incrementar la presión sobre Rusia con el objetivo de impulsar negociaciones que permitan avanzar hacia una solución al conflicto en Ucrania, una guerra que ya supera los cuatro años y continúa generando graves consecuencias humanitarias y económicas.
Durante la cumbre celebrada en Evian, Francia, Trump sostuvo reuniones con varios líderes internacionales, incluido el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, con quien abordó el estado actual de la guerra y las posibilidades de alcanzar un acuerdo que ponga fin a las hostilidades.
El mandatario estadounidense afirmó que tanto Rusia como Ucrania han sufrido enormes pérdidas humanas durante el conflicto y reiteró que considera posible abrir una nueva etapa de diálogo. Sus declaraciones se producen en un contexto internacional marcado por recientes movimientos diplomáticos y por el interés de varias potencias en reducir los focos de tensión global.
Trump y Zelenski refuerzan contactos diplomáticos
En el marco de la cumbre, Trump confirmó que sostuvo conversaciones con Zelenski y dejó abierta la posibilidad de nuevos encuentros para continuar explorando vías de solución.
Según explicó, también mantuvo contactos con el presidente ruso, Vladímir Putin, y percibe una disposición de ambas partes a considerar escenarios de negociación.
La reunión con Zelenski se produjo apenas un día después de que Trump llegara a Francia tras anunciar un acuerdo marco con Irán, lo que fortaleció las expectativas sobre una posible intensificación de sus esfuerzos diplomáticos en otros conflictos internacionales.
Aunque todavía persisten profundas diferencias entre Moscú y Kiev, el hecho de que las principales potencias occidentales mantengan abierta la puerta al diálogo es visto como un paso relevante en la búsqueda de una salida negociada.
G7 analiza nuevas sanciones al petróleo ruso
Uno de los temas centrales de la cumbre fue la posibilidad de aumentar la presión económica sobre Rusia mediante nuevas medidas relacionadas con las exportaciones de petróleo.
Fuentes diplomáticas indicaron que los líderes del Grupo de los Siete (G7) respaldaron la soberanía e integridad territorial de Ucrania y coincidieron en que es necesario fortalecer los mecanismos de presión para acercar a Moscú a una mesa de negociación.
Entre las alternativas discutidas figuran nuevas sanciones sobre el sector energético ruso, una posibilidad que vuelve a cobrar fuerza ante la expectativa de normalización del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, cuya situación había condicionado decisiones previas relacionadas con el mercado petrolero.
La estrategia busca incrementar el costo económico de la guerra para Rusia, al tiempo que se mantiene el respaldo político y militar a Ucrania.
Zelenski pide más apoyo mientras Moscú rechaza invitaciones
Tras los recientes ataques rusos que dejaron víctimas mortales y daños a infraestructuras históricas en Kiev, Zelenski insistió en la necesidad de aumentar la presión internacional sobre Moscú y reforzar los sistemas de defensa aérea ucranianos.
El mandatario también propuso nuevamente la celebración de una reunión con Putin en territorio estadounidense, argumentando que un escenario de ese tipo haría más difícil rechazar un eventual encuentro directo entre ambos líderes.
Sin embargo, el Kremlin aseguró que no ha recibido ninguna invitación oficial para una reunión en el marco de la cumbre del G7. El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, afirmó que actualmente no existen canales oficiales de comunicación entre Moscú y Kiev, aunque señaló que Rusia estaría dispuesta a dialogar bajo determinadas condiciones.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue observando con atención los movimientos diplomáticos de las partes involucradas. Aunque un acuerdo de paz aún parece lejano, el respaldo del G7 a una estrategia de mayor presión sobre Rusia confirma que las potencias occidentales continúan buscando mecanismos para acelerar una solución negociada al conflicto.
Por: Noticonexion/efe/afp