El Gobierno de Perú declaró el estado de emergencia en varias zonas de la región de Junín para acelerar la atención a los afectados por el sismo registrado el pasado sábado, el cual dejó al menos seis personas fallecidas, decenas de heridos y cuantiosos daños materiales en comunidades andinas del centro del país.
La medida tendrá una vigencia de 60 días y permitirá movilizar recursos de forma inmediata para atender la emergencia, reconstruir la infraestructura dañada y brindar asistencia a las familias damnificadas.
Gobierno activa medidas de emergencia tras el sismo
El distrito de Chongos Bajo, ubicado a unos 300 kilómetros al este de Lima, fue el más afectado por el movimiento telúrico de magnitud 5.1, al ser identificado como el epicentro del evento sísmico.
En un comunicado oficial, el Ejecutivo informó que la declaratoria de emergencia abarca cinco distritos de la región de Junín, con el objetivo de garantizar la protección de la población y agilizar la respuesta de las instituciones del Estado.
La disposición permitirá instalar puestos médicos, enviar brigadas de asistencia, remover escombros, habilitar albergues temporales y avanzar en la recuperación de carreteras, viviendas e infraestructura pública.
La rapidez en la respuesta será determinante para reducir el impacto social del desastre y facilitar el retorno de las comunidades afectadas a la normalidad.
Más de 300 damnificados y decenas de viviendas destruidas
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) reportó un saldo preliminar de 32 personas heridas, 52 viviendas destruidas y daños en escuelas, iglesias, centros de salud e instituciones públicas.
Además, informó que 122 efectivos fueron desplegados para participar en las labores de limpieza, remoción de escombros y asistencia a más de 300 damnificados, quienes permanecen en refugios temporales mientras continúan las evaluaciones de daños.
Durante la jornada del lunes, miembros de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los cuerpos de bomberos recorrieron las zonas más afectadas para evacuar a las personas que aún permanecían entre los restos de las edificaciones colapsadas.
Las imágenes difundidas por medios locales evidenciaron la magnitud de los daños sufridos por numerosas familias que perdieron sus viviendas en cuestión de segundos.
Perú mantiene alta vigilancia ante la actividad sísmica
Perú se encuentra ubicado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta, donde convergen varias placas tectónicas que generan frecuentes terremotos.
El país aún recuerda una de sus mayores tragedias recientes: el terremoto de magnitud 7.9 ocurrido el 15 de agosto de 2007 en la ciudad de Pisco, región de Ica, que dejó 595 personas fallecidas y miles de damnificados.
El nuevo sismo vuelve a poner de relieve la importancia de fortalecer la infraestructura resistente a terremotos, mejorar los sistemas de respuesta ante emergencias y promover una cultura permanente de prevención. Aunque la magnitud de este evento fue considerablemente menor que la del terremoto de 2007, sus consecuencias demuestran que incluso movimientos sísmicos moderados pueden causar graves pérdidas humanas y materiales cuando afectan comunidades vulnerables.
Por: Noticonexion/efe/afp