Estados Unidos y Arabia Saudita realizaron ataques de precisión contra posiciones de grupos alineados con Irán en el este de Irak, en una nueva escalada dentro del creciente enfrentamiento militar que involucra a Washington, Teherán y sus aliados regionales.
Según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), la operación fue una respuesta a más de 30 ataques con drones atribuidos a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) contra fuerzas estadounidenses y estructuras energéticas saudíes durante las últimas 72 horas.
Las autoridades estadounidenses indicaron que los bombardeos destruyeron centros de logística y depósitos de armamento utilizados por estos grupos, mientras aumentan las advertencias de una posible ampliación del conflicto en Oriente Medio.
Ataques responden a ofensivas contra tropas estadounidenses
El Centcom explicó que la operación militar se produjo después de que sus fuerzas frustraran un intento de ataque sorpresa con varios misiles balísticos lanzados desde Irán contra tropas estadounidenses desplegadas en la región.
El organismo militar estadounidense señaló que esta acción representa una nueva fase de las hostilidades, especialmente porque ocurrió mientras existían declaraciones sobre posibles conversaciones entre Washington y Teherán.
Además, el Centcom informó que entre febrero y abril se registraron más de 600 intentos de ataques por parte de milicias vinculadas con Irán contra ciudadanos e instalaciones estadounidenses ubicadas en Irak.
La respuesta militar refleja la estrategia de Estados Unidos de atacar las capacidades operativas de estos grupos, aunque también incrementa el riesgo de nuevas represalias y una mayor inestabilidad regional.
Centcom advierte a Irán y sus aliados tras la ofensiva
Tras los ataques, el Comando Central de EE. UU. lanzó una advertencia directa a la Guardia Revolucionaria iraní y a sus aliados, instándolos a detener las acciones contra intereses estadounidenses y saudíes para evitar nuevas operaciones militares.
De acuerdo con el comunicado, los objetivos destruidos estaban relacionados con actividades de almacenamiento y distribución de armas, lo que habría reducido la capacidad de ataque de las organizaciones respaldadas por Teherán.
El intercambio de ataques ocurre en un momento delicado, marcado por la ruptura de una tregua alcanzada en junio y por una cadena de operaciones militares que han mantenido bajo presión a varios países de la región.
La tensión regional aumenta tras nuevos bombardeos
Estados Unidos realizó recientemente otra ronda de ataques contra Irán, sumando una nueva jornada de operaciones consecutivas desde el fin del alto al fuego.
Asimismo, las fuerzas estadounidenses informaron sobre medidas relacionadas con un bloqueo marítimo, durante el cual desviaron más de 140 buques, inhabilitaron nueve embarcaciones que no siguieron sus órdenes y permitieron el tránsito de más de 50 barcos comerciales con ayuda humanitaria.
El escenario actual mantiene a Irak como uno de los principales puntos de tensión, debido a la presencia de grupos armados vinculados con Irán y de tropas estadounidenses en su territorio.
Mientras continúan los ataques y las advertencias entre las partes, crece la preocupación internacional por una posible expansión del conflicto hacia otros países de Oriente Medio, una región ya marcada por profundas divisiones políticas y militares.
Por: Noticonexion/efe/afp