CAASD impulsa plan de US$750 millones para reforzar el agua potable en Santo Domingo y dos provincias
La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) presentó a empresas nacionales e internacionales los procesos de licitación del Programa de Seguridad Hídrica Presa Hatillo, una iniciativa que busca fortalecer el suministro de agua potable en el Gran Santo Domingo, Sánchez Ramírez y Monte Plata.
El programa contempla una inversión total estimada de US$750 millones, mediante un esquema de cofinanciamiento en el que participan el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Estado dominicano.
La presentación tuvo lugar durante un Roadshow Internacional celebrado en el Hotel Catalonia Santo Domingo, donde representantes de empresas especializadas en ingeniería, construcción, operación e infraestructura hídrica conocieron los detalles técnicos, institucionales y contractuales de la iniciativa.
El director general de la CAASD, ingeniero Fellito Suberví, encabezó la jornada y destacó que el proyecto busca responder a la creciente demanda de agua potable y mejorar la confiabilidad del servicio.
La dimensión de la inversión deja claro que no se trata únicamente de ampliar una red existente. El objetivo es crear una infraestructura capaz de sostener el abastecimiento durante los próximos años, especialmente en zonas donde el crecimiento urbano aumenta constantemente la presión sobre los sistemas de agua.
Un nuevo sistema de abastecimiento desde la presa de Hatillo

Durante el encuentro fueron presentados los principales componentes del Programa de Seguridad Hídrica Presa Hatillo, que contempla incorporar una nueva fuente de abastecimiento desde el embalse de Hatillo.
Las obras incluyen infraestructura para la producción y potabilización de agua, una conducción principal hacia Santo Domingo y redes de distribución destinadas a mejorar el servicio en las comunidades beneficiadas.
También se contempla la construcción de la conducción principal Hatillo-Santo Domingo, además de obras de regulación y distribución en el Gran Santo Domingo.
La estrategia busca aumentar la disponibilidad y confiabilidad del agua potable mediante una infraestructura de mayor capacidad y una planificación de largo plazo. En un país donde el crecimiento poblacional y urbano incrementa la demanda, garantizar nuevas fuentes de abastecimiento se convierte en una pieza fundamental para evitar que el servicio quede rezagado frente a las necesidades de la población.
El programa también incorpora acciones dirigidas a mejorar la sostenibilidad operativa de la CAASD y fortalecer la gestión del sistema de abastecimiento.
BID y CAF respaldan una inversión de US$750 millones
Representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) explicaron durante el Roadshow el marco de adquisiciones que regirá el programa y las modalidades mediante las cuales las empresas interesadas podrán participar en las contrataciones.
Los participantes también conocieron los criterios generales de evaluación relacionados con capacidad técnica, capacidad financiera e integridad, requisitos que deberán cumplir los oferentes interesados.
Expertos en contratación internacional explicaron además el proceso de precalificación y la estructura contractual de los diferentes lotes que forman parte del proyecto.
Estos lotes abarcan áreas estratégicas como la producción de agua potable, la conducción Hatillo-Santo Domingo y las obras de regulación y distribución.
La participación de empresas nacionales e internacionales busca ampliar la competencia y atraer capacidades especializadas para una infraestructura que tendrá un impacto directo sobre cientos de miles de usuarios.
Con una inversión estimada de US$750 millones, el proyecto representa además una de las apuestas de mayor alcance para fortalecer la seguridad hídrica y garantizar nuevas fuentes de agua para el Gran Santo Domingo y las provincias de Sánchez Ramírez y Monte Plata.
Más allá de las obras físicas, el verdadero desafío será conseguir que esa inversión se traduzca en un servicio más estable, confiable y sostenible. La infraestructura puede aumentar la capacidad del sistema, pero su impacto final dependerá también de una gestión eficiente, mantenimiento permanente y una adecuada planificación frente al crecimiento de la demanda.
Por: Noticonexion