Estados Unidos lidera la creación de una inédita fuerza multinacional de drones
El Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos creó una nueva fuerza multinacional de drones de ataque para operar en Medio Oriente y otras zonas bajo responsabilidad del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), en medio de la guerra con Irán.
El Ejército estadounidense anunció este jueves la creación de la Task Force Falcon Strike, presentada como el primer grupo multinacional de drones de ataque de su historia. La unidad combinará capacidades aéreas, marítimas y submarinas mediante sistemas no tripulados.
De acuerdo con el Centcom, el nuevo grupo utilizará drones de ataque unidireccionales desde el aire, la superficie del mar y el entorno submarino, bajo la dirección de militares estadounidenses y países aliados de la región.
La creación de esta fuerza representa un nuevo paso en la estrategia militar estadounidense y confirma la creciente importancia de los sistemas no tripulados en los conflictos modernos. La guerra está cambiando rápidamente y los drones se han convertido en herramientas capaces de ampliar las capacidades militares sin depender exclusivamente de aeronaves o buques tripulados.
Falcon Strike amplía la estrategia de guerra con drones
El nuevo grupo multinacional surge nueve meses después de la creación de la Task Force Scorpion Strike, considerada la primera unidad del Ejército estadounidense especializada en drones de ataque en Medio Oriente.
El Centcom destacó entre los avances de esa unidad el uso de drones marítimos en operaciones de combate. En julio, sistemas no tripulados fueron empleados contra un centro de mantenimiento de submarinos y barcos en Irán.
Además, Estados Unidos realizó en diciembre el primer lanzamiento de un dron de ataque aéreo desde un buque de guerra de la Marina estadounidense, un desarrollo que refleja el esfuerzo de Washington por integrar estas tecnologías en diferentes plataformas militares.
“La Task Force Falcon Strike ampliará el éxito de Scorpion Strike dada la tremenda innovación que está ocurriendo entre nuestros aliados y socios regionales”, declaró el almirante Brad Cooper, comandante del Centcom.
El nuevo modelo apuesta por integrar las capacidades de Estados Unidos con las de sus aliados. Esto permitiría desarrollar operaciones más coordinadas y aprovechar las innovaciones tecnológicas de diferentes países.
Los drones ganan protagonismo en los conflictos internacionales
La expansión de las operaciones con drones militares ocurre mientras estos sistemas se han convertido en protagonistas de conflictos como los de Ucrania y Sudán.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha advertido sobre el impacto de estas armas sobre la población civil y señaló en mayo que los drones se han convertido en una de las principales causas de muertes civiles en determinados escenarios de conflicto.
Estados Unidos también ha acelerado su producción de estos sistemas. El Departamento de Guerra anunció en febrero el objetivo de disponer de 300,000 drones para 2027, con costos estimados de entre 2,300 y 5,000 dólares por unidad.
El presidente Donald Trump también firmó en 2025 una orden ejecutiva destinada a acelerar la producción y desarrollo de drones estadounidenses.
Uno de los principales atractivos de estos sistemas es su costo relativamente bajo frente a otras plataformas militares. En un escenario de guerra prolongada, disponer de grandes cantidades de drones puede permitir realizar determinadas operaciones sin comprometer sistemas mucho más costosos.
El Centcom todavía no ha informado qué países formarán oficialmente parte de la Task Force Falcon Strike. El organismo indicó que está invitando a socios entre los 21 países que forman parte de su área de responsabilidad en Medio Oriente y Asia.
“Estados Unidos cuenta con sólidas alianzas y amigos en la región. Somos colectivamente más fuertes cuando integramos y desplegamos nuevas capacidades juntos”, afirmó Cooper.
La creación de esta fuerza multinacional marca así una nueva etapa en la evolución de la guerra con drones, con Estados Unidos buscando consolidar junto a sus aliados una capacidad que combina tecnología aérea, marítima y submarina. Más allá del conflicto actual con Irán, el movimiento apunta a una transformación más amplia de la estrategia militar y del papel que tendrán los sistemas no tripulados en los futuros escenarios de seguridad internacional.
Por: Noticonexion/efe/afp