Las fuerzas rusas lanzaron durante la noche una nueva ofensiva con misiles y armas de alta precisión contra Ucrania, con explosiones y daños reportados en Kiev y Zaporiyia. Autoridades ucranianas denunciaron que uno de los ataques alcanzó un hospital infantil en la capital, mientras continúan las labores de emergencia.
El episodio vuelve a colocar a la población civil en el centro de la preocupación internacional. Aunque Rusia sostiene que sus ataques estuvieron dirigidos contra objetivos militares y logísticos, Ucrania denuncia daños en infraestructura civil y víctimas como consecuencia de la ofensiva.
Misiles rusos golpean Kiev y un hospital infantil resulta afectado
Según las autoridades ucranianas, los misiles rusos alcanzaron durante la madrugada distintos puntos de Kiev, provocando incendios y daños en la ciudad. Entre los lugares afectados se encuentra un hospital infantil, donde se reportó al menos una persona herida.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas utilizaron armas de alta precisión para atacar centros logísticos, almacenes y empresas vinculadas con la industria militar en Kiev y Zaporiyia.
Entre los objetivos mencionados por Moscú figuran instalaciones logísticas de Nova Poshta y el complejo denominado Kiev-3, que, según la versión rusa, almacenaba componentes relacionados con drones, sistemas robóticos y equipos de guerra electrónica.
La diferencia entre las versiones de ambos gobiernos refleja una vez más la complejidad de verificar de manera independiente los objetivos alcanzados durante los ataques. Sin embargo, para quienes viven en las zonas bombardeadas, la distinción entre un objetivo militar y uno civil pierde relevancia cuando las explosiones llegan hasta hospitales y zonas urbanas.
Zaporiyia registra víctimas y graves daños

La ofensiva también alcanzó Zaporiyia, donde las autoridades ucranianas informaron inicialmente de varias personas fallecidas y heridas.
El jefe de la Administración Militar Regional, Iván Fédorov, señaló que el ataque provocó daños en diferentes edificios y afectó instalaciones industriales de la ciudad.
Entre los lugares señalados por el Ministerio de Defensa ruso se encuentra la planta metalúrgica Zaporozhstal, perteneciente al grupo Metinvest. Moscú sostiene que la instalación tiene importancia para la producción de materiales utilizados en actividades militares.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que Rusia utilizó durante los ataques misiles balísticos de origen norcoreano, además de misiles Zircon y bombas aéreas guiadas.
Zelenski calificó la ofensiva como un “ataque brutal” y sostuvo que el objetivo era provocar el mayor daño posible. Rusia, por su parte, no confirmó la utilización de armamento norcoreano en esta operación.
La acusación sobre el uso de misiles procedentes de Corea del Norte añade otro elemento a un conflicto que cada vez tiene mayores dimensiones internacionales. La cooperación militar entre Moscú y Pionyang se ha convertido en una preocupación para Ucrania y sus aliados.
Kiev vuelve a quedar bajo presión por la ofensiva rusa
El nuevo ataque se produce después de otras ofensivas recientes contra Kiev y distintas regiones de Ucrania, en medio de una guerra que continúa sin una solución definitiva.
En ataques anteriores, los misiles han demostrado ser especialmente difíciles de interceptar para las defensas aéreas ucranianas. Reuters informó que una ofensiva rusa del 4 de agosto dejó al menos 17 muertos y más de 40 heridos en Kiev y sus alrededores.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar las defensas aéreas de Ucrania, especialmente para proteger áreas densamente pobladas y infraestructuras esenciales como hospitales, escuelas y centros de servicios públicos.
El impacto sobre un hospital infantil resulta particularmente sensible. En julio de 2024, otro ataque con misiles contra el hospital pediátrico Okhmatdyt de Kiev provocó una fuerte condena internacional; una investigación de la ONU determinó que existía una alta probabilidad de que el centro hubiera recibido el impacto directo de un misil ruso.
Mientras continúan los ataques, la población ucraniana vuelve a enfrentar una realidad conocida: sirenas, refugios, explosiones y daños en sus ciudades.
La guerra sigue mostrando así su rostro más duro. Cuando los misiles llegan a las ciudades, los primeros afectados no son solamente las instalaciones estratégicas, sino también las familias, los pacientes y los niños que intentan continuar con sus vidas en medio del conflicto.
Por: Noticonexion/efe/afp