Rusia anunció la expulsión de dos diplomáticos de Italia, declarados «persona non grata», en una decisión que responde a la reciente expulsión de dos agregados militares rusos ordenada por el Gobierno italiano bajo acusaciones de presunto espionaje.
La medida refleja un nuevo episodio de tensión diplomática entre ambos países y se enmarca en el principio de reciprocidad, una práctica habitual en las relaciones internacionales cuando un Estado responde con acciones similares a las adoptadas por otro.
Moscú responde a la expulsión de diplomáticos rusos
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia informó que la decisión fue adoptada como respuesta a lo que calificó de acusaciones «infundadas» contra el agregado militar ruso en Italia y su adjunto, quienes fueron expulsados por las autoridades italianas a principios de julio.
Según el comunicado oficial, Rusia declaró «persona non grata» al agregado de defensa adjunto de la representación diplomática italiana y a otro funcionario de la misión.
Las autoridades rusas precisaron que ambos diplomáticos, junto con sus familiares, deberán abandonar el territorio ruso en un plazo de tres días.
La decisión fue comunicada oficialmente al encargado de negocios de Italia en Moscú, Giovanni Scopa, quien fue convocado por la Cancillería rusa para recibir la notificación.
Italia había acusado a funcionarios rusos de espionaje
El origen de la disputa se remonta al 8 de julio, cuando el Gobierno italiano ordenó la expulsión de dos empleados de la embajada rusa en Roma, tras señalar su presunta implicación en actividades de espionaje detectadas por las autoridades del país europeo.
Aunque Italia no ha divulgado públicamente todos los detalles de la investigación, la decisión fue presentada como una medida destinada a proteger la seguridad nacional.
Este tipo de expulsiones suele incrementar las tensiones diplomáticas y, en muchos casos, desencadena respuestas equivalentes por parte del país afectado, como ocurrió en esta ocasión.
El intercambio de medidas refleja el deterioro de las relaciones entre Moscú y varios países occidentales en medio de un contexto internacional marcado por crecientes diferencias políticas y de seguridad.
Italia califica la decisión rusa como una represalia
Tras conocerse el anuncio de Moscú, el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, calificó la expulsión de los diplomáticos italianos como un «acto flagrante de represalia«.
El canciller reiteró que la decisión adoptada por Roma contra los agregados militares rusos respondió a investigaciones relacionadas con presuntas actividades de espionaje y defendió la actuación de las autoridades italianas.
Mientras tanto, el Gobierno ruso insiste en que las acusaciones formuladas contra sus funcionarios carecen de fundamento y sostiene que su respuesta se ajusta al principio de reciprocidad previsto en la práctica diplomática internacional.
Este nuevo intercambio de expulsiones evidencia el complejo momento que atraviesan las relaciones entre Rusia y varios países europeos. Más allá del impacto inmediato sobre las representaciones diplomáticas, este tipo de medidas suele dificultar el diálogo bilateral y reducir los canales de cooperación, en un escenario internacional donde las tensiones geopolíticas continúan marcando la agenda.
Por: Noticonexion/efe/afp