El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, afirmó que la República Dominicana no ha realizado gestiones para menoscabar decisiones del Tribunal Constitucional (TC) relacionadas con la soberanía nacional, al tiempo que reiteró el respeto del Estado dominicano al orden constitucional y al derecho internacional.
El canciller explicó que el país ha cumplido con su deber de informar sobre el estado de cumplimiento de fallos internacionales, subrayando que ese ejercicio no implica renunciar a la soberanía, sino ejercerla conforme a la Constitución y a los compromisos asumidos de manera legítima.
Soberanía y compromisos internacionales
Álvarez sostuvo que asumir compromisos internacionales no equivale a ceder soberanía, sino a ejercerla dentro del marco constitucional. “Comprometerse jurídicamente es una decisión soberana; firmar tratados no significa ceder soberanía, sino ejercerla”, expresó durante su participación en la sexta edición de la Cátedra Juan Pablo Duarte, organizada por el Tribunal Constitucional (TC) en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
El ministro explicó que, en el siglo XXI, la soberanía no puede entenderse como aislamiento ni como un poder absoluto sin límites, sino como una autoridad que emana del pueblo, organizada por la Constitución y proyectada de manera responsable en el orden jurídico internacional.
Nacionalidad, derecho internacional y control constitucional
Durante su intervención, el canciller abordó el debate sobre nacionalidad y el cumplimiento de decisiones internacionales, recordando que, conforme al artículo 26 de la Constitución, las decisiones de tribunales internacionales en materia de derechos humanos generan precedentes vinculantes para el país.
Indicó que desde 2024, el Estado dominicano ha solicitado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) declarar la convencionalidad del régimen de adquisición de la nacionalidad de origen establecido en la Constitución de 2010, al sostener que determinar quiénes son los nacionales es un atributo soberano del Estado, siempre en armonía con los compromisos internacionales válidamente asumidos.
Álvarez subrayó que la soberanía moderna ha evolucionado hacia un concepto de responsabilidad constitucional e internacional, en el que el poder está sometido al imperio de la ley y al control institucional. “La soberanía no se protege rechazando compromisos, sino negociándolos con claridad, reciprocidad y compatibilidad constitucional”, puntualizó.
Legado de Duarte y fortalecimiento institucional
Durante la actividad, el presidente del Tribunal Constitucional, Napoleón R. Estévez Lavandier, destacó que la soberanía constituye un valor esencial del orden constitucional dominicano y un legado permanente del patricio Juan Pablo Duarte.
El evento, celebrado en la PUCMM, contó con la presencia de jueces de altas cortes, miembros del cuerpo diplomático, funcionarios y académicos, como parte de los esfuerzos del Tribunal Constitucional por fortalecer la cultura constitucional y democrática en el país.
La Cátedra Juan Pablo Duarte: Llamada Democracia Constitucional fue creada por el TC para promover la cultura constitucional en la ciudadanía, fomentando espacios de reflexión académica y formación cívica orientados a consolidar el respeto a la Constitución, la institucionalidad democrática y los derechos fundamentales.
Por: Noticonexion