El gobierno de Rusia expresó este sábado su profunda preocupación por el paradero del presidente venezolano Nicolás Maduro, luego de informes que señalan que habría sido sacado “por la fuerza” de Venezuela tras una acción atribuida a Estados Unidos. La reacción de Moscú añade una nueva capa de tensión a un escenario internacional ya marcado por la incertidumbre y el cruce de acusaciones.
Rusia exige una aclaración inmediata sobre el paradero de Maduro
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia afirmó estar “extremadamente alarmado” por las versiones que indican que Nicolás Maduro y su esposa habrían sido extraídos del país como resultado de una supuesta agresión estadounidense. Moscú reclamó una aclaración inmediata de la situación, subrayando la gravedad de lo que considera un posible acto de fuerza contra un jefe de Estado en funciones.
El lenguaje utilizado por la diplomacia rusa refleja no solo preocupación, sino también una advertencia implícita sobre las consecuencias que un hecho de esta naturaleza podría tener en el equilibrio geopolítico global.
Advertencia diplomática y mensaje a Washington
En su declaración, Rusia dejó claro que observa los acontecimientos con máxima atención, especialmente ante cualquier acción que pueda interpretarse como una violación del derecho internacional. Para analistas, este pronunciamiento no es casual: Moscú busca enviar un mensaje directo a Washington, marcando límites frente a lo que considera intervenciones unilaterales.
Este posicionamiento refuerza el rol de Rusia como aliado político de Venezuela y confirma que el caso de Maduro ha trascendido el plano regional para convertirse en un asunto de interés estratégico mundial.
Creciente tensión y escenario incierto
La falta de información verificable sobre el paradero de Maduro y su esposa mantiene en vilo a la comunidad internacional. Mientras Estados Unidos, Rusia y otros actores clave intercambian declaraciones, el silencio oficial desde Caracas alimenta las especulaciones y la desconfianza.
En este contexto, la exigencia rusa de una respuesta inmediata no solo busca esclarecer los hechos, sino también evitar una escalada mayor en un momento donde la diplomacia parece caminar sobre una línea cada vez más frágil.
Por: Noticonexion/efe/afp