Rusia lanza uno de los mayores ataques de la guerra contra Ucrania y deja decenas de muertos y heridos
Rusia ejecutó durante la madrugada de este martes uno de los ataques más intensos desde el inicio de la guerra, empleando 73 misiles de distintos tipos y 656 drones de largo alcance contra varias ciudades y regiones de Ucrania. La ofensiva provocó la muerte de al menos 18 personas y dejó más de un centenar de heridos, según informaron las autoridades ucranianas.
La magnitud del bombardeo volvió a poner de manifiesto la creciente escalada del conflicto, que en los últimos meses ha mostrado un incremento tanto en la frecuencia como en la intensidad de los ataques. Mientras Moscú asegura que sus objetivos son instalaciones militares e infraestructura estratégica, los daños registrados en áreas residenciales continúan alimentando la preocupación internacional por el impacto de la guerra sobre la población civil.

Kiev vive una noche de terror bajo misiles y drones
La capital ucraniana fue uno de los principales objetivos del ataque. Las autoridades reportaron al menos seis fallecidos y más de 60 heridos en distintos distritos de la ciudad, donde varios edificios residenciales resultaron dañados o destruidos.
Las imágenes difundidas tras la ofensiva mostraban enormes explosiones y densas columnas de humo elevándose sobre la ciudad. Entre los heridos se encuentran varios niños, mientras miles de residentes buscaron refugio en estaciones de metro y refugios antiaéreos durante la noche.
Una de las residentes afectadas, Olha Mudra, describió la escena como una experiencia apocalíptica. Según relató, al salir del refugio encontró calles cubiertas de escombros, vehículos destruidos y una espesa nube de humo que reducía la visibilidad. Su testimonio refleja el temor constante con el que viven millones de ucranianos tras más de cuatro años de conflicto armado.
Temor por víctimas atrapadas y daños a infraestructura civil

Uno de los episodios más graves ocurrió en el distrito de Podilskyi, donde un edificio residencial de varias plantas colapsó después de ser impactado por un ataque aéreo. Los equipos de rescate continuaban trabajando entre los escombros ante la posibilidad de encontrar más víctimas.
En la ciudad de Dnipró, las autoridades informaron de al menos doce fallecidos, incluido un niño menor de tres años, además de decenas de heridos. Mientras tanto, en Odesa, una maternidad que albergaba recién nacidos y mujeres en trabajo de parto también resultó alcanzada por los bombardeos, aunque afortunadamente no se reportaron víctimas mortales.
La ciudad de Járkiv tampoco escapó a la ofensiva. Allí, varios drones y misiles impactaron diferentes sectores urbanos, dejando una decena de heridos y causando nuevos daños a la infraestructura local.
Moscú justifica la ofensiva y Ucrania responde
El Ministerio de Defensa ruso confirmó la operación militar y afirmó que los ataques estaban dirigidos contra instalaciones vinculadas al complejo industrial militar ucraniano y otras infraestructuras consideradas estratégicas por Moscú.
Según el comunicado oficial, la ofensiva fue presentada como una respuesta a recientes acciones atribuidas a Ucrania. Sin embargo, los efectos observados sobre zonas residenciales y servicios civiles vuelven a generar cuestionamientos sobre el costo humano de la guerra.
Por otro lado, Rusia también reportó consecuencias en su territorio. Las autoridades de la región de Krasnodar informaron sobre un incendio en la refinería de Ilski, presuntamente provocado por un ataque ucraniano con drones.
A medida que ambos bandos intensifican sus operaciones militares, las perspectivas de una solución negociada parecen alejarse. Cada nueva ofensiva no solo aumenta el número de víctimas, sino que también profundiza una crisis humanitaria que continúa afectando a millones de personas en ambos lados de la frontera.
Por: Noticonexion/efe/afp