El Gobierno dominicano prohibió el uso de 57 planteles escolares ubicados en demarcaciones de la cordillera Septentrional, debido a anomalías detectadas en sus estructuras durante evaluaciones de riesgo sísmico. De esos centros, las autoridades acordaron demoler 34 por las condiciones identificadas.
La información fue ofrecida por Roberto Herrera Polanco, director de Infraestructura Escolar, durante la primera edición de La Agenda Semanal, espacio en el que presentó junto al ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, y Rafael Adolfo Pérez de León, del INABIE, los avances del sistema educativo al presidente Luis Abinader.
La decisión adquiere especial importancia debido a que la cordillera Septentrional se encuentra relacionada con una de las principales zonas de actividad tectónica del país. La prevención en las escuelas no puede esperar a que ocurra un terremoto para comprobar si una estructura era realmente segura.
Evaluaciones sísmicas detectan fallas en planteles escolares
Herrera Polanco explicó que el Ministerio de Educación desarrolla evaluaciones sísmicas en los centros educativos con el objetivo de identificar posibles vulnerabilidades que puedan poner en peligro a estudiantes, docentes y personal administrativo.
Como parte de este diagnóstico fueron identificadas 60 edificaciones con el defecto estructural conocido como “columna corta”, una condición que puede aumentar la vulnerabilidad de determinadas estructuras frente a movimientos sísmicos.
De esas edificaciones, 19 ya fueron reforzadas, mientras continúan las acciones para intervenir otros planteles que requieren soluciones estructurales.
La medida de prohibir el uso de 57 centros y disponer la demolición de 34 representa una decisión preventiva de gran impacto. Aunque implica un reto para el sistema educativo, es preferible suspender temporalmente un plantel que exponer a cientos de estudiantes a una infraestructura que no ofrece suficientes garantías de seguridad.
El presidente Luis Abinader destacó que el plan de infraestructura escolar es revisado semanalmente en el Gabinete de Agua y Construcción, como parte del seguimiento a las obras y necesidades del sistema educativo.
Educación reporta nuevas aulas y mantenimiento de escuelas
Además de las evaluaciones estructurales, las autoridades informaron sobre las acciones realizadas para ampliar y mejorar la infraestructura educativa durante el nuevo año escolar.
Herrera Polanco indicó que fueron entregadas 1,500 nuevas aulas y estimó que la cifra podría superar las 1,700 unidades durante el mes de septiembre.
También informó que se realizaron trabajos de mantenimiento en 1,457 planteles escolares, de los cuales 1,226 ya fueron entregados, mientras que los restantes están pendientes de autorización para su puesta en funcionamiento.
Estas acciones buscan responder a una creciente demanda de espacios educativos, especialmente en zonas donde el aumento de la población y la movilidad interna han generado mayor presión sobre el sistema.
El desafío, sin embargo, no consiste solamente en construir más aulas. La infraestructura educativa debe crecer acompañada de estándares adecuados de seguridad, mantenimiento y resistencia, especialmente en un territorio expuesto a fenómenos naturales.
Aumenta la demanda de cupos escolares en varias provincias
Durante la presentación también se informó que alrededor de 15,000 estudiantes reciben ayudas del Gobierno para estudiar en centros educativos privados. De esa cantidad, 5,000 fueron incorporados al programa durante este año, mientras otros 10,000 ya formaban parte del beneficio desde 2025.
El presidente Abinader explicó que existe una elevada movilidad de población en República Dominicana, situación que también repercute directamente en la demanda de cupos escolares.
Entre las provincias y demarcaciones que concentran una parte importante del crecimiento de la matrícula se encuentran La Altagracia, el Gran Santo Domingo, Santiago y San Cristóbal.
Este escenario obliga a las autoridades a mantener una planificación constante de la infraestructura educativa. No basta con responder al déficit actual; también es necesario anticipar hacia dónde se está desplazando la población para evitar que nuevas comunidades queden sin suficientes espacios escolares.
La prohibición de utilizar los 57 planteles por razones de seguridad sísmica vuelve a colocar sobre la mesa la importancia de una infraestructura escolar segura y planificada. La meta debe ser que cada nueva aula y cada centro rehabilitado no solo permita ampliar la cobertura educativa, sino que garantice condiciones adecuadas para proteger a quienes diariamente ocupan esos espacios.
Por: Noticonexion