El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), junto con la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) y con el respaldo del Ministerio de Obras Públicas, retuvo 920 vehículos durante una serie de operativos de fiscalización dirigidos a conductores que violaban las disposiciones de la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
Las intervenciones fueron realizadas en algunas de las principales intersecciones del Distrito Nacional, incluyendo la avenida Winston Churchill con 27 de Febrero, Fernando Defilló con John F. Kennedy, Máximo Gómez con 27 de Febrero, Leopoldo Navarro con 27 de Febrero y Máximo Gómez con John F. Kennedy.
Los operativos abarcaron diferentes modalidades de transporte, desde motocicletas y vehículos livianos hasta unidades de carga pesada, en un esfuerzo de las autoridades por reducir conductas que pueden poner en riesgo a conductores, pasajeros y peatones.
La magnitud de las retenciones vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos de la movilidad urbana: lograr que el cumplimiento de las normas de tránsito deje de depender únicamente de operativos puntuales y se convierta en una práctica habitual entre los usuarios de las vías.
Motocicletas concentran la mayor cantidad de infracciones
De acuerdo con el desglose estadístico ofrecido por el INTRANT, los motociclistas representan el grupo con mayor número de vehículos retenidos durante las jornadas de fiscalización.
Un primer reporte contabilizó 432 motocicletas retenidas, a las que posteriormente se agregaron 41 unidades fiscalizadas por cruzar con la luz roja en intersecciones de elevado flujo vehicular.
Con esta suma, el total de motocicletas retenidas ascendió a 473.
El comportamiento de los motociclistas constituye uno de los puntos que más atención requiere dentro de la seguridad vial dominicana, debido a la alta presencia de este tipo de transporte en las calles y al riesgo que implican determinadas maniobras cuando no se respetan las señales de tránsito.
Además de la retención de vehículos, estos operativos buscan generar un efecto disuasorio entre los conductores y recordar que acciones aparentemente cotidianas, como ignorar un semáforo en rojo, pueden provocar accidentes de consecuencias graves.
Vehículos livianos y de carga también fueron fiscalizados
El informe oficial indica que los agentes retuvieron 388 vehículos de pasajeros y unidades livianas por diferentes infracciones a las normas de tránsito.
Entre las faltas detectadas figuran ignorar la luz roja de los semáforos y realizar giros o cruces indebidos, comportamientos que pueden generar situaciones de peligro especialmente en intersecciones de alto flujo vehicular.
En el caso del transporte de carga, las autoridades reportaron la retención de 56 vehículos pesados debido al incumplimiento de regulaciones mecánicas y disposiciones de tránsito aplicables a este sector.
La fiscalización del transporte pesado adquiere particular importancia por las dimensiones y características de estas unidades. Una falla mecánica o una maniobra realizada de manera incorrecta puede tener consecuencias mayores en comparación con un vehículo liviano.
Las autoridades también informaron sobre el funcionamiento del Centro de Retención Vehicular (CRV) de Herrera, donde, al 7 de septiembre, se registró el ingreso a custodia de ocho patanas.
El control de las unidades retenidas forma parte del proceso posterior a las fiscalizaciones y permite a las autoridades mantener bajo resguardo los vehículos involucrados en infracciones mientras se cumplen los procedimientos correspondientes.
INTRANT y DIGESETT anuncian continuidad de los operativos
El INTRANT y la DIGESETT advirtieron que los operativos de fiscalización continuarán desarrollándose en diferentes vías del país, con el objetivo de reforzar el cumplimiento de la Ley 63-17 y reducir las conductas consideradas de riesgo.
La estrategia pone el foco en las infracciones que afectan directamente la seguridad de quienes utilizan las calles, especialmente el irrespeto a los semáforos, los cruces indebidos y las condiciones de los vehículos.
Los 920 vehículos retenidos reflejan la dimensión del desafío que enfrentan las autoridades para mejorar la seguridad vial en República Dominicana. Sin embargo, el impacto de estas acciones dependerá también de que las fiscalizaciones estén acompañadas de educación vial, prevención y una aplicación constante de las normas.
El objetivo final no debería ser simplemente aumentar la cantidad de vehículos retenidos, sino conseguir que menos conductores cometan infracciones y que las calles sean progresivamente más seguras para conductores, motociclistas, pasajeros y peatones.
La continuidad de los operativos, por tanto, representa una señal de que las autoridades buscan elevar la presión sobre quienes incumplen las normas, mientras el país enfrenta el reto de construir una cultura de respeto a las leyes de tránsito y seguridad vial.
Por: Noticonexion