La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) informó que trabaja en un plan para mitigar la escasez de agua que, según denuncian los residentes de Villa Carmen, en Santo Domingo Este, afecta a esa comunidad desde hace más de tres décadas.
La respuesta de la institución se produjo luego de que los comunitarios hicieran pública su situación, señalando que durante años han enfrentado un suministro irregular, obligándolos a recurrir a soluciones costosas para cubrir una necesidad básica.
CAASD plantea reforzar la red de distribución
El director de la CAASD, Felipe Suberví, explicó que sostuvo un encuentro con el párroco de la comunidad y representantes de la junta de vecinos para conocer de primera mano la problemática y definir posibles soluciones.
Tras una evaluación técnica, la entidad determinó que la baja presión existente en la zona requiere un reforzamiento de la red mediante una conexión desde una tubería de 12 pulgadas, ubicada en la carretera de Mendoza, la cual se alimenta de otra de 24 pulgadas localizada en la calle Antonio Guzmán Fernández.
Asimismo, la institución informó que inspecciona tres válvulas que presuntamente presentan fallas y que ya cuenta con un contratista para sustituirlas, con el objetivo de mejorar el flujo del agua hacia los sectores afectados.
Este anuncio representa un paso importante, aunque los residentes esperan que las medidas se traduzcan en soluciones concretas y permanentes, luego de años de promesas sin resultados definitivos.
Vecinos sobreviven entre cisternas, pozos y altas facturas
Mientras algunas vías, como las calles 38, Segunda y 45, reciben agua de forma esporádica, gran parte de la comunidad continúa dependiendo de camiones cisterna y de pozos sumergibles para abastecer sus hogares.
Los residentes de las calles 9 y 10 aseguran que el servicio prácticamente no llega, por lo que deben adquirir hasta dos camiones de agua al mes. Los de mayor capacidad tienen un costo aproximado de RD$2,000, mientras que los más pequeños rondan los RD$1,500, un gasto que impacta significativamente la economía familiar.
A esta situación se suma otro motivo de inconformidad: muchos comunitarios afirman seguir recibiendo facturas de la CAASD con montos que consideran excesivos, pese a no contar con un suministro regular de agua potable.
La combinación de altos costos para adquirir agua y el pago de un servicio que aseguran no reciben ha incrementado el malestar entre los habitantes del sector.
Comunitarios reclaman una solución definitiva
Manuel Martínez Alvarado expresó su frustración al señalar que, pese a las constantes denuncias realizadas durante años, las autoridades no habían dado una respuesta efectiva.
«Lo hemos reportado a todo el mundo y nadie hace caso a eso porque nosotros somos gente pobre. Al pobre nadie le ve», manifestó.
Por su parte, Betania Montes, residente entre las calles E y K, explicó que tuvo que construir un pozo para garantizar el abastecimiento de agua en su vivienda, aunque continúa pagando mensualmente la factura del servicio.
Según indicó, de no contar con esa alternativa tendría que comprar un camión cisterna cada semana, lo que representaría un gasto aún mayor para su familia.
La situación de Villa Carmen refleja uno de los principales desafíos en materia de servicios públicos en el Gran Santo Domingo. Más allá de las obras anunciadas, los residentes esperan que el plan de la CAASD marque el inicio de una solución definitiva que garantice el acceso continuo al agua potable y ponga fin a una problemática que, según denuncian, se ha prolongado por más de 30 años.
Por: Noticonexion